One Bag es una excelente web, subtitulada muy adecuadamente “el arte y ciencia de viajar ligero”, que pretende ser un punto de encuentro de todos aquellos viajeros que han aprendido a viajar de la manera que ellos aconsejan, con una sola maleta. De ahí su nombre.
¿Cuales son las ventajas de no llevarse más que una bolsa? Pues por ejemplo, en los aeropuertos no tienes que facturar equipaje, nunca pagarás por sobrepeso, y no tendrás que llegar demasiado pronto.
En el apartado What to Take (Qué llevarse) nos proporcionan una completa lista de las cosas imprescindibles que debemos llevarnos, y que caben en una sóla maleta, por supuesto.
Alternativamente podemos usar el generador de Listas de Equipaje Universal para crear la nuestra de manera personalizada.
En What to take it in (En que llevarlo), nos ofrecen consejos sobre qué bolsa elegir. Lo más importante debe ser la calidad, que cumpla con los requisitos de tamaño para poder llevarla contigo en el avión, y la transportabilidad.
Y en How to pack it nos enseñan a hacer el equipaje, cómo poner todas las cosas de manera ordenada dentro de la bolsa para aprovechar el espacio al máximo.
En definitiva, se trata de viajar con más libertad, sin tener que depender de un equipaje voluminoso que entorpezca todos nuestros movimientos. Aunque en ocasiones parezca imposible no llevarse más de una bolsa, en One Bag te demuestran lo contrario.
Sitio Oficial | One Bag
sábado, 7 de marzo de 2015
Guía para hacer buenas fotos de viajes
Haciendo un tour por la web me topé con los consejos de Miguel Michán sobre cómo hacer buenas fotos de viajes, que gentilmente comparte. Suele pasar que las fotos que hacemos no reflejan realmente lo que hemos visto o sentido en nuestro viaje. O como dice Miguel, se convierten en una sucesión de fotos de nuestras caras con fondo cambiante.
Es una guía rápida elaborada desde su pasión por los viajes, el arte y la estética con técnicas sencillas, que sumadas a la sensibilidad del que aprieta el obturador, pueden dar con “la foto”.
He aquí un extracto de los que me parecieron los mejores tips para lograr buenas tomas:
Más información | backfocus
Es una guía rápida elaborada desde su pasión por los viajes, el arte y la estética con técnicas sencillas, que sumadas a la sensibilidad del que aprieta el obturador, pueden dar con “la foto”.
He aquí un extracto de los que me parecieron los mejores tips para lograr buenas tomas:
- Documentarnos previamente con guías y postales y ver lo que otros ha hecho en nuestro lugar de destino puede sernos de gran utilidad. Conocer la historia y tradiciones para poder captar y transmitir la cultura de un lugar.
- La gente del lugar es en muchas ocasiones algo interesantísimo de fotografiar ya que definen en gran medida la cultura en la que viven. Hazles fotos, pero se respetuoso y pide permiso siempre que puedas.
- Utiliza el enfoque y la profundidad de campo para destacar y delimitar aquello que consideras importante en la foto.
- Como dijo Robert Capa, “si nuestras fotografías no son buenas es porque no estamos lo bastante cerca”. No te cortes, acércate y llena el encuadre… especialmente si existen elementos que distraen o chocan con lo que quieres destacar.
- No te conformes con hacer las típicas fotos postal e intenta encontrar ángulos o encuadres diferentes.
- Aprende todo lo que puedas sobre composición (la regla de los tercios, la composición descentrada, enmarcar el motivo, líneas conductoras…) pero no te agobies. Déjate llevar por tu instinto.
- Nuestra ubicación lo es todo, así que si por más que miras no terminan de gustarte las fotos que haces donde estás, prueba a moverte dos metros a tu derecha/izquierda.
- Cuando fotografíes elementos de gran magnitud suele ser aconsejable introducir en el encuadre alguna persona u objeto que nos indique la escala.
- La luz cambia a cada minuto. La única forma de saber cuando será perfecta es visitando un mismo lugar en distintos momentos del día o preguntando a la gente que vive allí. Siempre que puedas limítate a utilizar la luz ambiente y olvida el flash, incluso en interiores.
- Y finalmente, acostúmbrate a dejar la cámara en modo automático cuando no la uses para que si surge alguno de esos momentos únicos e irrepetibles no pierdas la oportunidad.
Más información | backfocus
5 consejos de salud para que el viaje
Cuando se planea hacer un viaje, no sólo se debe tener en cuenta la parte operativa (reservas,documentación en regla, visados) sino que además, uno de los aspectos que más hay que priorizar durante el mismo, es el del cuidado de la salud.Según la medicina de viajero (una nueva especialidad de la ciencia moderna) si se tienen en cuenta estos sencillos consejos, y se evitan los excesos, el viaje será todo un éxito.
- Cuando se prepara el equipaje, y teniendo en cuenta la estación del año del lugar de destino, poner en la valija, ropa que proteja del sol y los mosquitos si es verano o del frío, el viento y las lluvias si es invierno. (En ambas estaciones portar siempre un paraguas de mano y un pequeño pilotín). No olvidar además, cargar el botiquín de primeros auxilios.
- Llevar siempre calzado, para prevenir lesiones, mordeduras e infecciones. Además, tener en cuenta que las largas caminatas pueden provocar la aparición de ampollas. En este caso, utilizar vendas para prevenir las lesiones y llevar algodón y gasas para cubrir las que aparezcan.
- Aunque el agua en la mayor parte del mundo es potable, nunca tomarla de los grifos y cuidar la alimentación, evitando consumir comidas callejeras, de dudosa procedencia o que a simple vista no cumplan con las condiciones básicas de conservación o de cocción.
- Si se viaja a una zona donde existen enfermedades como la malaria, el dengue, el mal de Chagas, hantavirus o cólera, informarse de las formas de contagio y vacunarse en los casos en que sea posible.
- Al llegar al lugar de destino, siempre descansar al menos un día para contrarrestar los efectos del jet-lag, y no olvidar beber abundante agua para compensar la presión de los líquidos corporales que se ven alterados por la presurización del avión.
Un viaje de 100 millones de dólares
Alexei Krasnov, director de uno de los departamentos de la Agencia Espacial Rusa, calcula que viajar a la Luna puede costarle a un turista espacial unos 100 millones de dólares.
Segun este oficial, el proyecto para realizar un viaje alrededor de nuestro satélite existe y está en proceso de estudio.
Se llevaría a cabo de la siguiente manera: una moderna nave Soyuz con un cosmonauta y uno o dos turistas a bordo alcanzaría una órbita baja para anclarse a la Estación Espacial Internacional. Después, un cohete lanzado desde el Centro Espacial Baikonur se acoplaría a la Soyuz proporcionándole la energía suficiente para realizar el vuelo entorno a la Luna y poder regresar a la Tierra.
El viaje tendrá una duración de entre ocho y diez días. Obviamente no sólo el dinero será necesario para poder convertirse en turista espacial, habrá que seguir un duro programa de entrenamiento y aprender el idioma ruso.
Cien millones de dólares parece un alto precio por un viaje de diez días, pero si calculamos el coste por kilómetro recorrido debe ser más barato que un crucero por el Caribe…
Vía | Novosti
Cudillero, el pueblo costero más bonito de Asturias
El pequeño puerto de Cudillero, situado al noroeste de Asturias, es uno de los lugares más bellos y especiales de toda la costa cantábrica. Y es que Cudillero se encuentra encerrado en un majestuoso acantilado, escondido en una de las grietas que forma el mar en la costa asturiana. Cudillero o Cuideiru (en bable) es una auténtica belleza que hay que visitar.
Cudillero está literalmente entre la montaña y el mar. Todas sus casas están situadas escalonadamente, mirando al mar y al puerto. De hecho, para poder disfrutar de una vista panorámica del pueblo, hace falta subir por el acantilado hasta las casas más altas. Un paseo ascendente que no cansa mucho pero que merece la pena absolutamente. Las fotos que podréis tomar os encantarán.
La vista más recomendable es desde un mirador en la parte más oriental del pueblo. No os asustéis por tener que pasar caminando por escaleras estrechas alrededor de las casas. Cudillero es así. Todas las casas están de acuerdo con la arquitectura original del puerto, cuando los pescadores locales edificaron su pueblo. De hecho, podemos encontrarnos con casas de más de 300 años.
Además de recorrer sus calles, disfrutar de las vistas y visitar con detenimiento el puerto pesquero para tomar algún pescado recién llegado a tierra, merece la pena recorrer esta pequeña parroquia asturiana y disfrutar de algunos de sus monumentos más destacados. Entre ellos resalta especialmente la Quinta de Selgas, un palacio construido en el siglo XIX que cuenta con amplios jardines y en elq ue podréis encontrar algunos cuadros de Goya.
Además, en esta bella localidad se come genial. El olor a pescado y a marisco fresco inunda las calles del pueblo. Si queréis un consejo, tratad de evitar la plaza principal del pueblo, ya que los precios allí son algo desorbitados, pero es tanta la calidad de los productos que váis a encontrar que merece la pena. Otra buena opción es la de comprar el pescado en la lonja y comerlo en casa.
En resumen, Cudillero es una visita que merece la pena realizar. Tanto si estáis alojados en esta villa como si estáis en alguna otra zona de Asturias, os va a encantar acercaros a conocerlo. Además, desde el pueblo se puede acceder a varias playas, como la playa de Cabo Vidio, y a pequeñas ciudades como Luarca que quedan relativamente cerca. No os arrepentiréis, Cudillero es uno de los puertos pesqueros más especiales y bellos de toda España.
jueves, 22 de enero de 2015
Museo del Diablo en Kaunas, Lituania
Escondido a la vista, en la oscura ciudad de Kaunas, en Lituania, se encuentra el Museo del Diablo. La colección que se presenta en este lugar se compone de nada más y nada menos que 3000 piezas entre artículos diversos de arte y artesanías, bellas artes y souvenirs con la temática del señor del averno.

Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.
El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.

El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.
Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.

En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.
El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.

El museo abrió sus puestas en el año de 1966 durante el régimen comunista, su fundador fue el artista Antanas Zmuidzinavicius, un hombre obsesionado con el número 13, también conocido como “docena del diablo”, por la demonología y el ocultismo, y solía emplear el tema en sus obras.
Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.
Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.
Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.

Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.
En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.
En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.

El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.
Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.













Sitio web del museo.
Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.
El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.
El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.
Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.
En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.
El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.
Antanas Zmuidzinavicius
Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.
Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.
Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.
Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.
En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.
En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.
El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.
Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.
Sitio web del museo.
El zoológico chino donde los visitantes son enjaulados y los animales caminan libres
En la teoría, todos los seres vivientes somos libres por naturaleza. Al asistir a un zoológico, pregúntate lo siguiente: ¿tiene más sentido colocar a los animales en una jaula o colocar a los humanos en un espacio delimitado para que puedan observarlos?

Atendiendo esta cuestión, el zoológico Lehe Ledu Wildlife, en el municipio de Chongqing, en China, cambio los papeles tradicionales y colocó a los animales en la situación contraria, dejándolos vagar libremente por el territorio mientras los humanos se mantienen al interior de jaulas durante todo el recorrido.
De esta forma, la experiencia es aún mejor, pues se pueden observar a animales como tigres y leones muy de cerca, aproximando aún más a los visitantes al ambiente de la vida salvaje. Al mismo tiempo, dejar a las personas enjauladas las hace reflexionar sobre la sensación de vivir prisioneros. El paseo se hace con un camión que transporta a los visitantes por todo el parque.
Los dueños del zoológico querían ofrecer una experiencia única y diferente al público, haciendo que fueran perseguidos e incluso atacados por los animales, pero sin correr riesgo alguno. El éxito de la idea es tan grande que los accesos para los próximos tres meses ya se vendieron en su totalidad. “No estamos mirando a los animales, ellos no ven a nosotros – y nosotros somos el almuerzo”, relató el visitante Tao Jen al Central European News.
¿Te subirías al camión? Dale un vistazo a las fotografías:




Atendiendo esta cuestión, el zoológico Lehe Ledu Wildlife, en el municipio de Chongqing, en China, cambio los papeles tradicionales y colocó a los animales en la situación contraria, dejándolos vagar libremente por el territorio mientras los humanos se mantienen al interior de jaulas durante todo el recorrido.
De esta forma, la experiencia es aún mejor, pues se pueden observar a animales como tigres y leones muy de cerca, aproximando aún más a los visitantes al ambiente de la vida salvaje. Al mismo tiempo, dejar a las personas enjauladas las hace reflexionar sobre la sensación de vivir prisioneros. El paseo se hace con un camión que transporta a los visitantes por todo el parque.
¿Te subirías al camión? Dale un vistazo a las fotografías:
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sábado, 7 de marzo de 2015
El arte y ciencia de viajar ligero de equipaje
One Bag es una excelente web, subtitulada muy adecuadamente “el arte y ciencia de viajar ligero”, que pretende ser un punto de encuentro de todos aquellos viajeros que han aprendido a viajar de la manera que ellos aconsejan, con una sola maleta. De ahí su nombre.
¿Cuales son las ventajas de no llevarse más que una bolsa? Pues por ejemplo, en los aeropuertos no tienes que facturar equipaje, nunca pagarás por sobrepeso, y no tendrás que llegar demasiado pronto.
En el apartado What to Take (Qué llevarse) nos proporcionan una completa lista de las cosas imprescindibles que debemos llevarnos, y que caben en una sóla maleta, por supuesto.
Alternativamente podemos usar el generador de Listas de Equipaje Universal para crear la nuestra de manera personalizada.
En What to take it in (En que llevarlo), nos ofrecen consejos sobre qué bolsa elegir. Lo más importante debe ser la calidad, que cumpla con los requisitos de tamaño para poder llevarla contigo en el avión, y la transportabilidad.
Y en How to pack it nos enseñan a hacer el equipaje, cómo poner todas las cosas de manera ordenada dentro de la bolsa para aprovechar el espacio al máximo.
En definitiva, se trata de viajar con más libertad, sin tener que depender de un equipaje voluminoso que entorpezca todos nuestros movimientos. Aunque en ocasiones parezca imposible no llevarse más de una bolsa, en One Bag te demuestran lo contrario.
Sitio Oficial | One Bag
¿Cuales son las ventajas de no llevarse más que una bolsa? Pues por ejemplo, en los aeropuertos no tienes que facturar equipaje, nunca pagarás por sobrepeso, y no tendrás que llegar demasiado pronto.
En el apartado What to Take (Qué llevarse) nos proporcionan una completa lista de las cosas imprescindibles que debemos llevarnos, y que caben en una sóla maleta, por supuesto.
Alternativamente podemos usar el generador de Listas de Equipaje Universal para crear la nuestra de manera personalizada.
En What to take it in (En que llevarlo), nos ofrecen consejos sobre qué bolsa elegir. Lo más importante debe ser la calidad, que cumpla con los requisitos de tamaño para poder llevarla contigo en el avión, y la transportabilidad.
Y en How to pack it nos enseñan a hacer el equipaje, cómo poner todas las cosas de manera ordenada dentro de la bolsa para aprovechar el espacio al máximo.
En definitiva, se trata de viajar con más libertad, sin tener que depender de un equipaje voluminoso que entorpezca todos nuestros movimientos. Aunque en ocasiones parezca imposible no llevarse más de una bolsa, en One Bag te demuestran lo contrario.
Sitio Oficial | One Bag
Guía para hacer buenas fotos de viajes
Haciendo un tour por la web me topé con los consejos de Miguel Michán sobre cómo hacer buenas fotos de viajes, que gentilmente comparte. Suele pasar que las fotos que hacemos no reflejan realmente lo que hemos visto o sentido en nuestro viaje. O como dice Miguel, se convierten en una sucesión de fotos de nuestras caras con fondo cambiante.
Es una guía rápida elaborada desde su pasión por los viajes, el arte y la estética con técnicas sencillas, que sumadas a la sensibilidad del que aprieta el obturador, pueden dar con “la foto”.
He aquí un extracto de los que me parecieron los mejores tips para lograr buenas tomas:
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Es una guía rápida elaborada desde su pasión por los viajes, el arte y la estética con técnicas sencillas, que sumadas a la sensibilidad del que aprieta el obturador, pueden dar con “la foto”.
He aquí un extracto de los que me parecieron los mejores tips para lograr buenas tomas:
- Documentarnos previamente con guías y postales y ver lo que otros ha hecho en nuestro lugar de destino puede sernos de gran utilidad. Conocer la historia y tradiciones para poder captar y transmitir la cultura de un lugar.
- La gente del lugar es en muchas ocasiones algo interesantísimo de fotografiar ya que definen en gran medida la cultura en la que viven. Hazles fotos, pero se respetuoso y pide permiso siempre que puedas.
- Utiliza el enfoque y la profundidad de campo para destacar y delimitar aquello que consideras importante en la foto.
- Como dijo Robert Capa, “si nuestras fotografías no son buenas es porque no estamos lo bastante cerca”. No te cortes, acércate y llena el encuadre… especialmente si existen elementos que distraen o chocan con lo que quieres destacar.
- No te conformes con hacer las típicas fotos postal e intenta encontrar ángulos o encuadres diferentes.
- Aprende todo lo que puedas sobre composición (la regla de los tercios, la composición descentrada, enmarcar el motivo, líneas conductoras…) pero no te agobies. Déjate llevar por tu instinto.
- Nuestra ubicación lo es todo, así que si por más que miras no terminan de gustarte las fotos que haces donde estás, prueba a moverte dos metros a tu derecha/izquierda.
- Cuando fotografíes elementos de gran magnitud suele ser aconsejable introducir en el encuadre alguna persona u objeto que nos indique la escala.
- La luz cambia a cada minuto. La única forma de saber cuando será perfecta es visitando un mismo lugar en distintos momentos del día o preguntando a la gente que vive allí. Siempre que puedas limítate a utilizar la luz ambiente y olvida el flash, incluso en interiores.
- Y finalmente, acostúmbrate a dejar la cámara en modo automático cuando no la uses para que si surge alguno de esos momentos únicos e irrepetibles no pierdas la oportunidad.
Más información | backfocus
5 consejos de salud para que el viaje
Cuando se planea hacer un viaje, no sólo se debe tener en cuenta la parte operativa (reservas,documentación en regla, visados) sino que además, uno de los aspectos que más hay que priorizar durante el mismo, es el del cuidado de la salud.Según la medicina de viajero (una nueva especialidad de la ciencia moderna) si se tienen en cuenta estos sencillos consejos, y se evitan los excesos, el viaje será todo un éxito.
- Cuando se prepara el equipaje, y teniendo en cuenta la estación del año del lugar de destino, poner en la valija, ropa que proteja del sol y los mosquitos si es verano o del frío, el viento y las lluvias si es invierno. (En ambas estaciones portar siempre un paraguas de mano y un pequeño pilotín). No olvidar además, cargar el botiquín de primeros auxilios.
- Llevar siempre calzado, para prevenir lesiones, mordeduras e infecciones. Además, tener en cuenta que las largas caminatas pueden provocar la aparición de ampollas. En este caso, utilizar vendas para prevenir las lesiones y llevar algodón y gasas para cubrir las que aparezcan.
- Aunque el agua en la mayor parte del mundo es potable, nunca tomarla de los grifos y cuidar la alimentación, evitando consumir comidas callejeras, de dudosa procedencia o que a simple vista no cumplan con las condiciones básicas de conservación o de cocción.
- Si se viaja a una zona donde existen enfermedades como la malaria, el dengue, el mal de Chagas, hantavirus o cólera, informarse de las formas de contagio y vacunarse en los casos en que sea posible.
- Al llegar al lugar de destino, siempre descansar al menos un día para contrarrestar los efectos del jet-lag, y no olvidar beber abundante agua para compensar la presión de los líquidos corporales que se ven alterados por la presurización del avión.
Un viaje de 100 millones de dólares
Alexei Krasnov, director de uno de los departamentos de la Agencia Espacial Rusa, calcula que viajar a la Luna puede costarle a un turista espacial unos 100 millones de dólares.
Segun este oficial, el proyecto para realizar un viaje alrededor de nuestro satélite existe y está en proceso de estudio.
Se llevaría a cabo de la siguiente manera: una moderna nave Soyuz con un cosmonauta y uno o dos turistas a bordo alcanzaría una órbita baja para anclarse a la Estación Espacial Internacional. Después, un cohete lanzado desde el Centro Espacial Baikonur se acoplaría a la Soyuz proporcionándole la energía suficiente para realizar el vuelo entorno a la Luna y poder regresar a la Tierra.
El viaje tendrá una duración de entre ocho y diez días. Obviamente no sólo el dinero será necesario para poder convertirse en turista espacial, habrá que seguir un duro programa de entrenamiento y aprender el idioma ruso.
Cien millones de dólares parece un alto precio por un viaje de diez días, pero si calculamos el coste por kilómetro recorrido debe ser más barato que un crucero por el Caribe…
Vía | Novosti
Cudillero, el pueblo costero más bonito de Asturias
El pequeño puerto de Cudillero, situado al noroeste de Asturias, es uno de los lugares más bellos y especiales de toda la costa cantábrica. Y es que Cudillero se encuentra encerrado en un majestuoso acantilado, escondido en una de las grietas que forma el mar en la costa asturiana. Cudillero o Cuideiru (en bable) es una auténtica belleza que hay que visitar.
Cudillero está literalmente entre la montaña y el mar. Todas sus casas están situadas escalonadamente, mirando al mar y al puerto. De hecho, para poder disfrutar de una vista panorámica del pueblo, hace falta subir por el acantilado hasta las casas más altas. Un paseo ascendente que no cansa mucho pero que merece la pena absolutamente. Las fotos que podréis tomar os encantarán.
La vista más recomendable es desde un mirador en la parte más oriental del pueblo. No os asustéis por tener que pasar caminando por escaleras estrechas alrededor de las casas. Cudillero es así. Todas las casas están de acuerdo con la arquitectura original del puerto, cuando los pescadores locales edificaron su pueblo. De hecho, podemos encontrarnos con casas de más de 300 años.
Además de recorrer sus calles, disfrutar de las vistas y visitar con detenimiento el puerto pesquero para tomar algún pescado recién llegado a tierra, merece la pena recorrer esta pequeña parroquia asturiana y disfrutar de algunos de sus monumentos más destacados. Entre ellos resalta especialmente la Quinta de Selgas, un palacio construido en el siglo XIX que cuenta con amplios jardines y en elq ue podréis encontrar algunos cuadros de Goya.
Además, en esta bella localidad se come genial. El olor a pescado y a marisco fresco inunda las calles del pueblo. Si queréis un consejo, tratad de evitar la plaza principal del pueblo, ya que los precios allí son algo desorbitados, pero es tanta la calidad de los productos que váis a encontrar que merece la pena. Otra buena opción es la de comprar el pescado en la lonja y comerlo en casa.
En resumen, Cudillero es una visita que merece la pena realizar. Tanto si estáis alojados en esta villa como si estáis en alguna otra zona de Asturias, os va a encantar acercaros a conocerlo. Además, desde el pueblo se puede acceder a varias playas, como la playa de Cabo Vidio, y a pequeñas ciudades como Luarca que quedan relativamente cerca. No os arrepentiréis, Cudillero es uno de los puertos pesqueros más especiales y bellos de toda España.
jueves, 22 de enero de 2015
Museo del Diablo en Kaunas, Lituania
Escondido a la vista, en la oscura ciudad de Kaunas, en Lituania, se encuentra el Museo del Diablo. La colección que se presenta en este lugar se compone de nada más y nada menos que 3000 piezas entre artículos diversos de arte y artesanías, bellas artes y souvenirs con la temática del señor del averno.

Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.
El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.

El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.
Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.

En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.
El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.

El museo abrió sus puestas en el año de 1966 durante el régimen comunista, su fundador fue el artista Antanas Zmuidzinavicius, un hombre obsesionado con el número 13, también conocido como “docena del diablo”, por la demonología y el ocultismo, y solía emplear el tema en sus obras.
Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.
Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.
Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.

Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.
En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.
En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.

El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.
Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.













Sitio web del museo.
Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.
El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.
El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.
Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.
En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.
El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.
Antanas Zmuidzinavicius
Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.
Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.
Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.
Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.
En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.
En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.
El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.
Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.
Sitio web del museo.
El zoológico chino donde los visitantes son enjaulados y los animales caminan libres
En la teoría, todos los seres vivientes somos libres por naturaleza. Al asistir a un zoológico, pregúntate lo siguiente: ¿tiene más sentido colocar a los animales en una jaula o colocar a los humanos en un espacio delimitado para que puedan observarlos?

Atendiendo esta cuestión, el zoológico Lehe Ledu Wildlife, en el municipio de Chongqing, en China, cambio los papeles tradicionales y colocó a los animales en la situación contraria, dejándolos vagar libremente por el territorio mientras los humanos se mantienen al interior de jaulas durante todo el recorrido.
De esta forma, la experiencia es aún mejor, pues se pueden observar a animales como tigres y leones muy de cerca, aproximando aún más a los visitantes al ambiente de la vida salvaje. Al mismo tiempo, dejar a las personas enjauladas las hace reflexionar sobre la sensación de vivir prisioneros. El paseo se hace con un camión que transporta a los visitantes por todo el parque.
Los dueños del zoológico querían ofrecer una experiencia única y diferente al público, haciendo que fueran perseguidos e incluso atacados por los animales, pero sin correr riesgo alguno. El éxito de la idea es tan grande que los accesos para los próximos tres meses ya se vendieron en su totalidad. “No estamos mirando a los animales, ellos no ven a nosotros – y nosotros somos el almuerzo”, relató el visitante Tao Jen al Central European News.
¿Te subirías al camión? Dale un vistazo a las fotografías:




Atendiendo esta cuestión, el zoológico Lehe Ledu Wildlife, en el municipio de Chongqing, en China, cambio los papeles tradicionales y colocó a los animales en la situación contraria, dejándolos vagar libremente por el territorio mientras los humanos se mantienen al interior de jaulas durante todo el recorrido.
De esta forma, la experiencia es aún mejor, pues se pueden observar a animales como tigres y leones muy de cerca, aproximando aún más a los visitantes al ambiente de la vida salvaje. Al mismo tiempo, dejar a las personas enjauladas las hace reflexionar sobre la sensación de vivir prisioneros. El paseo se hace con un camión que transporta a los visitantes por todo el parque.
¿Te subirías al camión? Dale un vistazo a las fotografías:
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