Mostrando entradas con la etiqueta Museo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Museo. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2015

Top 10 cosas que hacer y ver con niños en Las Vegas


Actividades para niños en Las Vegas
Familia disfrutando en Las Vegas 

Las Vegas es mundialmente conocida como la ciudad del pecado, por sus casinos y su arrolladora vida nocturna. Pero esa tan sólo es una de sus múltiples caras. Ir a Las Vegas también puede ser una experiencia de contacto con la naturaleza. Hace poco escribimos un artículo sobre el Gran Cañón del Colorado, ¿te acuerdas?. Y también puede ser una gran aventura para niños. ¡Sí! ¡Has oído bien! ¡Niños en Las Vegas! Quizás te sonará raro, pero Las Vegas es una ciudad enorme que ofrece un sin fin de actividades para los más pequeños de la casa. Será por algo que también la llaman ‘La Capital del Entretenimiento’. A continuación, te damos 10 ideas para ir a Las Vegas con niños.

Los pequeños de la casa son los protagonistas de este artículo. Esperamos que nuestros 10 consejos para ir a Las Vegas con niños te sean útiles, además, si quieres, ¡ayúdanos a completar estas ideas comentando el artículo!

10 consejos para viajar a Las Vegas con niños:

1. Emoción y diversión en el Parque Temático Adventure Dome. Ya sabes que las montañas rusas, los autos de choque y el algodón de azúcar nunca fallan. Pasa un rato entretenido en este espectacular parque de atracciones del Hotel Circus Circus, el más grande de Estados Unidos protegido de las inclemencias del tiempo por una cúpula de vidrio.

2.  ¿Te apetece un chapuzón? ¡Descubre Wet’n Wild Las Vegas! Un extraordinario parque acuático que hará las delicias tanto de los más pequeños y también de los mayores. Tras algunos años cerrado, este parque reabre sus puertas el verano de 2013 con más agua y energías que nunca.

3.  Una tarde en el Museo. Los museos ya no son aquellos edificios tan aburridos. Hace ya años que hacen actividades de lo más entretenidas para todos los públicos. ¿Por qué no te adentras en el Lied Discovery Children’s Museum? Tus niños interactuaran con materiales de lo más didácticos mientras aprenden y se divierten.

4.  Las Vegas y el Gran Cañón del Colorado a vista de pájaro. ¿A que no te lo esperabas? ¡Pues sí! La zona de Las Vegas Strip es una de las más bonitas e ideales para ver desde aire. Siéntete privilegiado sobrevolando en helicóptero como si fueras un famoso o observa las maravillas naturales que del Gran Cañón del Colorado, como la Hoover Dam o el Lago Mead. Pasea por el Skywalk una auténtica obra faraónica de la ingeniería para ver, a más de 1mil 300 metros sobre el vacío, los misterios del Gran Cañón.

5. El Medievo en acción: ¡asiste al Torneo de los Reyes mientras cenas! Tus niños tendrán una experiencia inolvidable viendo combatir a caballeros vestidos con a la moda medieval. ¡Incluso los caballos tienen su propio disfraz! Aparecen además sirenas y otros personajes, todo aliñado con un buen surtido de efectos especiales muy logrados. Tan fantástico espectáculo lo encontrarás en el Hotel Excalibur.

6. El océano en Las Vegas. ¿Qué más se puede pedir? ¿Los has visto alguna vez de cerca? Nuestros amigos acuáticos los encontrarás en Dolphin Habitat en el Hotel Mirage. ¡Anímate y deja que un guía te explique todo sobre estos animales!

7. ¿Será también por la fábrica de Chocolate de Ethel M. que a Las Vegas la llaman la ciudad del pecado? ¿Os gusta el chocolate? ¿Queréis saber como se hace? Visita esta auténtica fábrica de chocolate abierta desde 1981 pero con más de un siglo de tradición. Seguro que no tenemos que decir mucho más.

8. Tan cinematográficas y  tan conocidas… Seguro que has oído hablar mucho sobre ellas. ¿Por qué no comprobar su esplendor por ti mismo? Las fuentes del Hotel Bellagio son un auténtico espectáculo que combina agua, música y luz. Con toda la fuerza de los fuegos artificiales pero sin su estruendo, sin duda alguna será un final perfecto para una noche en Las Vegas.


10. Sublime e incomparable: ‘O”, el Cirque du Soleil en Las Vegas. Tu viaje a Las Vegas puede tornarse en algo inolvidable muy fácilmente.

¿Todavía dudas que sea posible llevar a tus pequeños a Las Vegas? ¿O ya lo has probado? Cuéntanos qué te parece la idea o cuál ha sido tu plann perfecto para viajar en familia. ¡Nos gusta leerte!

jueves, 22 de enero de 2015

Museo del Diablo en Kaunas, Lituania

Escondido a la vista, en la oscura ciudad de Kaunas, en Lituania, se encuentra el Museo del Diablo. La colección que se presenta en este lugar se compone de nada más y nada menos que 3000 piezas entre artículos diversos de arte y artesanías, bellas artes y souvenirs con la temática del señor del averno.

Museo diablo Lituania Kaunas (1)


Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.

El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.

Museo diablo Lituania Kaunas (5)


El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.

Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.

Museo diablo Lituania Kaunas (6)

En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.

El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.

Museo diablo Lituania Kaunas (3)
Antanas Zmuidzinavicius

El museo abrió sus puestas en el año de 1966 durante el régimen comunista, su fundador fue el artista Antanas Zmuidzinavicius, un hombre obsesionado con el número 13, también conocido como “docena del diablo”, por la demonología y el ocultismo, y solía emplear el tema en sus obras.

Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.

Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.

Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.

Museo diablo Lituania Kaunas (15)
Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.

En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.

En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.

Museo diablo Lituania Kaunas (19)

El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.

Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.

Museo diablo Lituania Kaunas (4)
Museo diablo Lituania Kaunas (7)
Museo diablo Lituania Kaunas (8)
Museo diablo Lituania Kaunas (9)
Museo diablo Lituania Kaunas (13)
Museo diablo Lituania Kaunas (14)
Museo diablo Lituania Kaunas (16)
Museo diablo Lituania Kaunas (17)
Museo diablo Lituania Kaunas (18)
Museo diablo Lituania Kaunas (10)
Museo diablo Lituania Kaunas (11)
Museo diablo Lituania Kaunas (12)
Museo diablo Lituania Kaunas (2)

Sitio web del museo.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Computer spiele museum: Replay history

computerspiele

30 de marzo de 2013, 09:00 horas. Tras un primer día en la capital alemana en la que pude conocer de primera mano la riqueza cultural, arquitectónica y festiva de Berlín…me levanté con una resaca de impresión. Seguro que aquella camarera tan simpática y atractiva echó alguna sustancia en una de las innumerables cervezas que nos bebimos. O tal vez fueron las rondas de Jägermeister que intercalamos entre jarra y jarra. Sea como fuere, bajamos a desayunar y nos preparamos para seguir explorando tan magna urbe.

Como el grupo andaba también sufriendo los efectos de nuestra primera gran juerga berlinesa, decidimos que esa mañana fuera más reposada. Y es que el tiempo tampoco acompañaba. Durante todo el viaje soportamos temperaturas bajo cero y una nevada como jamás habíamos visto. Por ello salimos de Alexanderplatz y nos encaminamos hacia Karl-Marx-Allee, la zona comunista por antonomasia de la ciudad, donde esperaba uno de los emplazamientos que personalmente más interés tenía en visitar.


Allí, en un paraje excepcional donde los edificios de forma cuadriculada y apariencia gris acariciaban el horizonte, encontré un pequeño resquicio de modernidad, lo que resulta ciertamente contradictorio cuando de lo que estoy hablando es de uno de los museos sobre videojuegos retro más importante del mundo.

El Computer spiele museum, para el que todavía no lo conozca, es un museo dedicado exclusivamente al videojuego y a su historia. Creado por Andreas Lange en 1997, su colección de máquinas y juegos es de un tamaño fuera de lo común, con algunas piezas que es prácticamente imposible ver en cualquier otro lugar.

1


Como nuestros acompañantes no eran tan aficionados a los videojuegos como nosotros, ellos decidieron visitar un parque cercano mientras mi esposa y yo disfrutábamos de lo que este pintoresco museo podía ofrecernos. Bastante ilusionados entramos al edificio, donde lo primero que se observa al entrar es una majestuosa estatua de Link que preside la estancia. El chico encargado de los tickets nos explicó que los tours tenían que ser concertados con anterioridad, por lo que no tuvimos más remedio que comprar un par de entradas sencillas. El problema de estas entradas es que hay ciertas máquinas que no pueden ser disfrutadas, ya que solo se encienden cuando los visitantes contratan el tour “play the originals“, por lo que me quedé con las ganas de echar una partida a las versiones recreativas de Pong o Computer Space.

3

Todavía algo contrariado por saber que no iba a poder cumplir una de mis ilusiones nos adentramos en el museo en sí. La imagen de todo lo que había allí rápidamente eliminó de mi mente ese pequeño disgusto. Organizadas en bonitas cuadrículas podíamos ver varios juegos que, por un motivo u otro, habían hecho historia. Todo con sus correspondientes explicaciones (en inglés y alemán). A destacar también unos monitores con una especie de joystick clásico conectado, que nos permitían seleccionar entre diferentes vídeos acerca de la historia de los videojuegos. Muy elegante y vintage, aunque ver en esta pared la versión completa de E.T para Atari 2600 consiguió revolver mi ya de por sí castigado estómago.

4

En la pared de la derecha más cuadrículas repletas de máquinas, tras las cuales un fondo verde pistacho se encargaba de destacar más aún sus contornos. La flor y nata de los sistemas de 8 y 16 bits reposaban tranquilamente en estos cubículos, donde destacaban sobremanera la Vectrex con su majestuosidad habitual y un pequeño Spectrum de 48k, que parecía pedir a gritos un compañero de habitación. Debajo de las mismas, unos pequeños muebles con fichas de madera nos explicaban más en detalle cuestiones sobre varias de las máquinas expuestas. Un detalle bastante bueno para que los visitantes que por primera vez conocían uno de esos sistemas pudiera disponer de información sobre el mismo. Personalmente quedé prendado de un Mac clásico firmado -creo que por Steve Wozniak- que me hubiera llevado sin remordimiento alguno a casa.

5

Justo en el centro de la habitación, en una pared que dividía la estancia en dos mitades, se encontraba la zona de “experimentos extraños”, como jocosamente decidí nombrarla. En ella descansaban la Virtua boy, un plasma 3D con una PS3 y el Wipeout para que el público disfrutara del efecto (gafas 3D mediante) y, sobre todo, una máquina de realidad virtual de aquellas que se crearon a mediados de los noventa. Desgraciadamente, dicha máquina permanecía (al igual que las recreativas de Pong y Computer Space) apagada para el público, por lo que decidí jugar una partida a Wipeout en 3D con el consiguiente riesgo de vomitona.

6

A la derecha de dicha pared divisoria se encontraba la zona de recreativas, donde se podía jugar libremente (en estas sí) a clásicos como Gauntlet (con sus cuatro jugadores simultáneos), Asteroids, Frogger, Space Invaders o Galaga. Mientras esperaba a que el chico que jugaba a la máquina cocktail de Galaga terminara su partida tuve tiempo de probar todas las máquinas, disfrutando especialmente de Asteroids y sus gráficos vectoriales. Tengo el enorme orgullo de haber disfrutado a tope de la experiencia que supone jugar a la Vectrex, pero he de decir que no tiene ni punto de comparación con esa maravilla hecha videojuego. Sencillamente impresiona.

7

Como el chico parecía ser especialmente bueno en Galaga y mi mujer había venido a reclamarme (su partida al Tomb raider de PSX había terminado) decidimos ir a una de las atracciones del museo. Conectada a un sencillo plasma y con una copia de Pacman dispuesta para ser jugada, una Atari 2600Jr. dominaba la habitación. ¿Por qué dedicar tanto espacio a algo tan común como una Atari 2600?¡Y encima con un juego como ese! Por el controlador: un mando GIGANTE de Atari al que había que subirse para poder manejarlo. La mejor forma de trabajar biceps y triceps mientras nos divertimos. Como no podía ser de otra forma ambos subimos a probarlo, aunque la precisión de dicho control no era precisamente su mejor virtud.

9

Saliendo de la “zona arcade” y yendo justo al final de la habitación podíamos ver una exposición de ordenadores y juegos clásicos, donde unos chicos disfrutaban del imperecedero Zork I en un emulador. Pero lo que más llamó mi atención fue una máquina infernal que me hubiera encantado probar: la “painstation“. Dicho engendro no es más que un Pong para dos jugadores en la que cada uno de los competidores debe poner la mano que no use (se controla mediante una ruleta con una sola mano) sobre una zona especial de la máquina, de forma que cuando un jugador gana un punto, proporciona al rival una graciosa descarga eléctrica. Evidentemente no iba a probarlo con mi mujer y casi prefiero no haberla probado con mi primo, el otro varón del grupo. De ahí no hubiera salido nada bueno.

10

A la vuelta, en la habitación de la izquierda podíamos ver algunos juegos de tipo interactivo, como el típico Dance Dance Revolution con una alfombra profesional metálica que parecía ser bastante cara, o un juego de ciclismo que nos obligaba a quemar calorías para batir records. Como nuestros cuerpos no estaban para muchos trotes seguimos dando una tranquila vuelta por la parte izquierda de la habitación (donde se podían ver distintos medios de almacenamiento y algunos vídeos muy interesantes) para, acto seguido, pasar por la tienda de regalos -no pude evitar llevarme una mini recreativa de Pacman con caramelos- y salir al exterior en busca de algo con lo que combatir la sed.

11

Una visita rápida (apenas estuvimos 45 minutos) a uno de los sitios de peregrinaje clave para gamers. De mi estancia en el museo guardo un cierto regusto amargo. Las expectativas para mi eran muy altas -excesivas-, y el hecho de no poder probar ni Pong ni Computer Space ya de por sí supuso una pequeña decepción. Entiendo que los motivos son razonables (evitar el desgaste en este tipo de máquinas) pero no pude evitar sentirme decepcionado. En cuanto al espacio, no es pequeño y está bastante bien aprovechado pero la verdad es que personalmente lo esperaba bastante más grande. Es un buen inicio, pero de un museo del prestigio de este Computer Spiele Museum esperaba simplemente lo mejor.

12
Otro aspecto a criticar bajo mi punto de vista es en el hecho de que la mayor parte de máquinas expuestas estuvieran desconectadas. Considero importante que en un museo de este tipo todas las consolas y ordenadores estén encendidos, estén o no a disposición del público. Creo que no tiene sentido que la gente vea una Vectrex apagada más allá de poder ver su aspecto “in situ”. Lo ideal sería que todo el que acuda a este sitio pueda, al menos, verla en funcionamiento. También comprendo que ello podría suponer un desgaste importante en algunos aparatos, pero otros pueden pasar 12 horas conectadas sin sufrir ningún daño.
Con este análisis del sitio no quiero que se me malinterprete. Es un lugar increible, muy bien planteado y el amor por el videojuego se aprecia desde la misma entrada (ya me gustaría que en nuestro país surgiera una iniciativa así). El problema es que tal vez mis expectativas eran demasiado altas. Aun así, si visitáis Berlín y os gustan los videojuegos yo no dejaría pasar la oportunidad de ver la obra iniciada por Andreas Lange. Realmente merece mucho la pena.














Mostrando entradas con la etiqueta Museo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Museo. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2015

Top 10 cosas que hacer y ver con niños en Las Vegas


Actividades para niños en Las Vegas
Familia disfrutando en Las Vegas 

Las Vegas es mundialmente conocida como la ciudad del pecado, por sus casinos y su arrolladora vida nocturna. Pero esa tan sólo es una de sus múltiples caras. Ir a Las Vegas también puede ser una experiencia de contacto con la naturaleza. Hace poco escribimos un artículo sobre el Gran Cañón del Colorado, ¿te acuerdas?. Y también puede ser una gran aventura para niños. ¡Sí! ¡Has oído bien! ¡Niños en Las Vegas! Quizás te sonará raro, pero Las Vegas es una ciudad enorme que ofrece un sin fin de actividades para los más pequeños de la casa. Será por algo que también la llaman ‘La Capital del Entretenimiento’. A continuación, te damos 10 ideas para ir a Las Vegas con niños.

Los pequeños de la casa son los protagonistas de este artículo. Esperamos que nuestros 10 consejos para ir a Las Vegas con niños te sean útiles, además, si quieres, ¡ayúdanos a completar estas ideas comentando el artículo!

10 consejos para viajar a Las Vegas con niños:

1. Emoción y diversión en el Parque Temático Adventure Dome. Ya sabes que las montañas rusas, los autos de choque y el algodón de azúcar nunca fallan. Pasa un rato entretenido en este espectacular parque de atracciones del Hotel Circus Circus, el más grande de Estados Unidos protegido de las inclemencias del tiempo por una cúpula de vidrio.

2.  ¿Te apetece un chapuzón? ¡Descubre Wet’n Wild Las Vegas! Un extraordinario parque acuático que hará las delicias tanto de los más pequeños y también de los mayores. Tras algunos años cerrado, este parque reabre sus puertas el verano de 2013 con más agua y energías que nunca.

3.  Una tarde en el Museo. Los museos ya no son aquellos edificios tan aburridos. Hace ya años que hacen actividades de lo más entretenidas para todos los públicos. ¿Por qué no te adentras en el Lied Discovery Children’s Museum? Tus niños interactuaran con materiales de lo más didácticos mientras aprenden y se divierten.

4.  Las Vegas y el Gran Cañón del Colorado a vista de pájaro. ¿A que no te lo esperabas? ¡Pues sí! La zona de Las Vegas Strip es una de las más bonitas e ideales para ver desde aire. Siéntete privilegiado sobrevolando en helicóptero como si fueras un famoso o observa las maravillas naturales que del Gran Cañón del Colorado, como la Hoover Dam o el Lago Mead. Pasea por el Skywalk una auténtica obra faraónica de la ingeniería para ver, a más de 1mil 300 metros sobre el vacío, los misterios del Gran Cañón.

5. El Medievo en acción: ¡asiste al Torneo de los Reyes mientras cenas! Tus niños tendrán una experiencia inolvidable viendo combatir a caballeros vestidos con a la moda medieval. ¡Incluso los caballos tienen su propio disfraz! Aparecen además sirenas y otros personajes, todo aliñado con un buen surtido de efectos especiales muy logrados. Tan fantástico espectáculo lo encontrarás en el Hotel Excalibur.

6. El océano en Las Vegas. ¿Qué más se puede pedir? ¿Los has visto alguna vez de cerca? Nuestros amigos acuáticos los encontrarás en Dolphin Habitat en el Hotel Mirage. ¡Anímate y deja que un guía te explique todo sobre estos animales!

7. ¿Será también por la fábrica de Chocolate de Ethel M. que a Las Vegas la llaman la ciudad del pecado? ¿Os gusta el chocolate? ¿Queréis saber como se hace? Visita esta auténtica fábrica de chocolate abierta desde 1981 pero con más de un siglo de tradición. Seguro que no tenemos que decir mucho más.

8. Tan cinematográficas y  tan conocidas… Seguro que has oído hablar mucho sobre ellas. ¿Por qué no comprobar su esplendor por ti mismo? Las fuentes del Hotel Bellagio son un auténtico espectáculo que combina agua, música y luz. Con toda la fuerza de los fuegos artificiales pero sin su estruendo, sin duda alguna será un final perfecto para una noche en Las Vegas.


10. Sublime e incomparable: ‘O”, el Cirque du Soleil en Las Vegas. Tu viaje a Las Vegas puede tornarse en algo inolvidable muy fácilmente.

¿Todavía dudas que sea posible llevar a tus pequeños a Las Vegas? ¿O ya lo has probado? Cuéntanos qué te parece la idea o cuál ha sido tu plann perfecto para viajar en familia. ¡Nos gusta leerte!

jueves, 22 de enero de 2015

Museo del Diablo en Kaunas, Lituania

Escondido a la vista, en la oscura ciudad de Kaunas, en Lituania, se encuentra el Museo del Diablo. La colección que se presenta en este lugar se compone de nada más y nada menos que 3000 piezas entre artículos diversos de arte y artesanías, bellas artes y souvenirs con la temática del señor del averno.

Museo diablo Lituania Kaunas (1)


Durante la mayor parte del año el museo recibe poca cantidad de visitantes, lo que aumenta la sensación aterradora de estar siendo observado por estas particulares piezas en honor al demonio. “Es aterrorizante e inolvidable”, dice uno de los visitantes del museo.

El museo del diablo (Velnių muziejaus ekspozicija) es una sección perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes M.K. Čiurlionio que ocupa un edificio de tres pisos. En el Velnių muziejaus puede apreciarse una impresionante variedad de demonios en todas las formas, colores y materiales recolectados de diversos rincones del mundo. El museo cuenta con una vieja costumbre: los visitantes extranjeros pueden llevar piezas del diablo de sus regiones para incrementar esta colección. Por esta razón, el acervo de objetos continúa creciendo constantemente con representaciones demoniacas de más de 80 países.

Museo diablo Lituania Kaunas (5)


El tercer piso del museo está ocupado por obras provenientes de las antiguas naciones que conformaron la Unión Soviética. Prácticamente todos los estados y subculturas desde Armenia hasta Yakutia están representados en este lugar. Las estatuas provenientes de las regiones eslavas (como Polonia y Ucrania) parecen tener algo en común con la sección del Velnių muziejaus: la proximidad del diablo con la humanidad y su lucha para conquistarla y llevarla al infierno. Algunas de estas obras son especialmente impactantes, como una pintura del siglo XVIII que muestra al diablo cargando a un pequeño a la espalda mientras su familia observa desesperada.

Una escalera de madera con peldaños macabros lleva hasta el segundo piso donde se exponen las contribuciones de los visitantes. Piezas de México, Nepal, Japón, Australia y Cuba, por mencionar algunas, están disponibles en estantes y vitrinas. Algunas resultan cómicas y no pasan de versiones caricaturescas del señor del mal, otras son obras rusticas, e incluso groseras con un terminado crudo y hosco. Si el objetivo de ellas es impactar, cumplen a la perfección su propósito.

Museo diablo Lituania Kaunas (6)

En el primer piso se ofrece una exposición de máscaras de madera y estatuas de Lituania. Esta visión dedicada particularmente a Lituania, muestra el arquetipo del demonio clásico combatiendo y siendo combatido por las personas. Ocasionalmente las representaciones son terribles y violentas, pero en otras el diablo aparece bebiendo con los hombres en una taberna como si fueran muy buenos amigos. Estas obras ofrecen una visión más profunda del papel tradicional del diablo en las sociedades rurales.

El diablo desempeña un papel importante en el folclore eslavo: los campesinos rusos solían mantenerse siempre en guardia contra la maldad. Solían llevar amuletos de protección y crucifijos todo el día, y cuando se veían en la necesidad de quedarse a solas rezaban para mantener al diablo a raya. El lugar más peligroso, según la tradición, era el baño, donde las personas se quitaban las vestimentas y las protecciones.

Museo diablo Lituania Kaunas (3)
Antanas Zmuidzinavicius

El museo abrió sus puestas en el año de 1966 durante el régimen comunista, su fundador fue el artista Antanas Zmuidzinavicius, un hombre obsesionado con el número 13, también conocido como “docena del diablo”, por la demonología y el ocultismo, y solía emplear el tema en sus obras.

Obsesivamente coleccionó los artículos burlando las leyes soviéticas, que prohibían cualquier objeto relacionado con la religión. Una colección de artículos lituanos podría considerarse como antisoviética o, lo que es peor, como anticomunista. Zmuidzinavicius pudo haber sido enviado a Siberia si encontraban su colección. Logró reunir 260 artículos, entre ellos una pintura que representaba a Hitler y Stalin como demonios luchando en un campo de batalla repleto de cráneos.

Tras la muerte de Stalin en 1953, Zmuidzinavicius dono la colección entera al Estado en 1966 y murió ese mismo año. Sin herederos, el gobierno decidió transformar la casa del artista en un museo para organizar su colección. Gracias a donaciones de diversas partes del mundo, la colección creció y la casa tuvo que ser aumentada para organizar todo el acervo.

Contrario a la visión popular del Satanás occidental, como un poderoso ente del terror o de demonios poderosos como representantes del mal, el demonio de Europa del este es, podría decirse, un payaso. Lo representan con un sentido del humor increíble con el hombre y, si se es lo suficientemente inteligente, puede vencerse.

Museo diablo Lituania Kaunas (15)
Los europeos del este poseen una visión diferente del demonio de occidente. El diablo es muy cercano al hombre, e incluso representa una parte de nosotros mismos. Los lituanos tienen orgullo de su herencia pagana, la actual Lituania se encuentra en una de las últimas regiones que abandonaron sus tradiciones paganas en Europa. De hecho, ciertas prácticas continuaron vigentes en las áreas rurales hasta mediados del siglo XIX.

En esta visión, el diablo forma parte del mundo natural, y de cierta forma se convierte en una representación de las fuerzas de la naturaleza. El diablo también es visto como un bromista, y aunque tiene sentido del humor, es motivado por el mal en lugar de ser completamente maligno. En muchos aspectos se asemeja al dios nórdico Loki, otra figura profundamente involucrada en los asuntos de los hombres, y una piedra en el zapato. Siempre se asocia con el caos, y siempre crea problemas si las cosas parecen ir bien.

En la época en que las costumbres paganas estaban en pleno auge, el diablo tenía la misma importancia que los dioses y era aceptado por las personas como una parte normal de la vida; fue hasta la llegada del cristianismo que el demonio lituano pasó a ser temido.

Museo diablo Lituania Kaunas (19)

El director del museo afirma que la mayoría de las obras del museo resultan más curiosas que siniestras. Y que nunca ha recibido la visita de satanistas o criticas provenientes de instituciones religiosas, ni mucho menos ha escuchado reclamaciones respecto a la existencia del museo.

Una anécdota curiosa relatada por el director del museo involucra a un grupo de sacerdotes polacos que estaba visitando la ciudad y se encontraron con el museo. Los religiosos se mostraron reacios a entrar al museo, temiendo contaminarse por los objetos “demoniacos” del sitio, pero eventualmente tomaron el valor y decidieron entrar para ver a su enemigo frente a frente. Encontraron la colección tan interesante que terminaron en el bar del museo (en el sótano) debatiendo el origen de algunas piezas entre tragos de vodka. Posteriormente estos mismos sacerdotes donaron una estatua medieval que estaba en poder de su monasterio desde hacía siglos. “Sinceramente creemos que esto estará mejor con ustedes que con nosotros”, dijeron.

Museo diablo Lituania Kaunas (4)
Museo diablo Lituania Kaunas (7)
Museo diablo Lituania Kaunas (8)
Museo diablo Lituania Kaunas (9)
Museo diablo Lituania Kaunas (13)
Museo diablo Lituania Kaunas (14)
Museo diablo Lituania Kaunas (16)
Museo diablo Lituania Kaunas (17)
Museo diablo Lituania Kaunas (18)
Museo diablo Lituania Kaunas (10)
Museo diablo Lituania Kaunas (11)
Museo diablo Lituania Kaunas (12)
Museo diablo Lituania Kaunas (2)

Sitio web del museo.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Computer spiele museum: Replay history

computerspiele

30 de marzo de 2013, 09:00 horas. Tras un primer día en la capital alemana en la que pude conocer de primera mano la riqueza cultural, arquitectónica y festiva de Berlín…me levanté con una resaca de impresión. Seguro que aquella camarera tan simpática y atractiva echó alguna sustancia en una de las innumerables cervezas que nos bebimos. O tal vez fueron las rondas de Jägermeister que intercalamos entre jarra y jarra. Sea como fuere, bajamos a desayunar y nos preparamos para seguir explorando tan magna urbe.

Como el grupo andaba también sufriendo los efectos de nuestra primera gran juerga berlinesa, decidimos que esa mañana fuera más reposada. Y es que el tiempo tampoco acompañaba. Durante todo el viaje soportamos temperaturas bajo cero y una nevada como jamás habíamos visto. Por ello salimos de Alexanderplatz y nos encaminamos hacia Karl-Marx-Allee, la zona comunista por antonomasia de la ciudad, donde esperaba uno de los emplazamientos que personalmente más interés tenía en visitar.


Allí, en un paraje excepcional donde los edificios de forma cuadriculada y apariencia gris acariciaban el horizonte, encontré un pequeño resquicio de modernidad, lo que resulta ciertamente contradictorio cuando de lo que estoy hablando es de uno de los museos sobre videojuegos retro más importante del mundo.

El Computer spiele museum, para el que todavía no lo conozca, es un museo dedicado exclusivamente al videojuego y a su historia. Creado por Andreas Lange en 1997, su colección de máquinas y juegos es de un tamaño fuera de lo común, con algunas piezas que es prácticamente imposible ver en cualquier otro lugar.

1


Como nuestros acompañantes no eran tan aficionados a los videojuegos como nosotros, ellos decidieron visitar un parque cercano mientras mi esposa y yo disfrutábamos de lo que este pintoresco museo podía ofrecernos. Bastante ilusionados entramos al edificio, donde lo primero que se observa al entrar es una majestuosa estatua de Link que preside la estancia. El chico encargado de los tickets nos explicó que los tours tenían que ser concertados con anterioridad, por lo que no tuvimos más remedio que comprar un par de entradas sencillas. El problema de estas entradas es que hay ciertas máquinas que no pueden ser disfrutadas, ya que solo se encienden cuando los visitantes contratan el tour “play the originals“, por lo que me quedé con las ganas de echar una partida a las versiones recreativas de Pong o Computer Space.

3

Todavía algo contrariado por saber que no iba a poder cumplir una de mis ilusiones nos adentramos en el museo en sí. La imagen de todo lo que había allí rápidamente eliminó de mi mente ese pequeño disgusto. Organizadas en bonitas cuadrículas podíamos ver varios juegos que, por un motivo u otro, habían hecho historia. Todo con sus correspondientes explicaciones (en inglés y alemán). A destacar también unos monitores con una especie de joystick clásico conectado, que nos permitían seleccionar entre diferentes vídeos acerca de la historia de los videojuegos. Muy elegante y vintage, aunque ver en esta pared la versión completa de E.T para Atari 2600 consiguió revolver mi ya de por sí castigado estómago.

4

En la pared de la derecha más cuadrículas repletas de máquinas, tras las cuales un fondo verde pistacho se encargaba de destacar más aún sus contornos. La flor y nata de los sistemas de 8 y 16 bits reposaban tranquilamente en estos cubículos, donde destacaban sobremanera la Vectrex con su majestuosidad habitual y un pequeño Spectrum de 48k, que parecía pedir a gritos un compañero de habitación. Debajo de las mismas, unos pequeños muebles con fichas de madera nos explicaban más en detalle cuestiones sobre varias de las máquinas expuestas. Un detalle bastante bueno para que los visitantes que por primera vez conocían uno de esos sistemas pudiera disponer de información sobre el mismo. Personalmente quedé prendado de un Mac clásico firmado -creo que por Steve Wozniak- que me hubiera llevado sin remordimiento alguno a casa.

5

Justo en el centro de la habitación, en una pared que dividía la estancia en dos mitades, se encontraba la zona de “experimentos extraños”, como jocosamente decidí nombrarla. En ella descansaban la Virtua boy, un plasma 3D con una PS3 y el Wipeout para que el público disfrutara del efecto (gafas 3D mediante) y, sobre todo, una máquina de realidad virtual de aquellas que se crearon a mediados de los noventa. Desgraciadamente, dicha máquina permanecía (al igual que las recreativas de Pong y Computer Space) apagada para el público, por lo que decidí jugar una partida a Wipeout en 3D con el consiguiente riesgo de vomitona.

6

A la derecha de dicha pared divisoria se encontraba la zona de recreativas, donde se podía jugar libremente (en estas sí) a clásicos como Gauntlet (con sus cuatro jugadores simultáneos), Asteroids, Frogger, Space Invaders o Galaga. Mientras esperaba a que el chico que jugaba a la máquina cocktail de Galaga terminara su partida tuve tiempo de probar todas las máquinas, disfrutando especialmente de Asteroids y sus gráficos vectoriales. Tengo el enorme orgullo de haber disfrutado a tope de la experiencia que supone jugar a la Vectrex, pero he de decir que no tiene ni punto de comparación con esa maravilla hecha videojuego. Sencillamente impresiona.

7

Como el chico parecía ser especialmente bueno en Galaga y mi mujer había venido a reclamarme (su partida al Tomb raider de PSX había terminado) decidimos ir a una de las atracciones del museo. Conectada a un sencillo plasma y con una copia de Pacman dispuesta para ser jugada, una Atari 2600Jr. dominaba la habitación. ¿Por qué dedicar tanto espacio a algo tan común como una Atari 2600?¡Y encima con un juego como ese! Por el controlador: un mando GIGANTE de Atari al que había que subirse para poder manejarlo. La mejor forma de trabajar biceps y triceps mientras nos divertimos. Como no podía ser de otra forma ambos subimos a probarlo, aunque la precisión de dicho control no era precisamente su mejor virtud.

9

Saliendo de la “zona arcade” y yendo justo al final de la habitación podíamos ver una exposición de ordenadores y juegos clásicos, donde unos chicos disfrutaban del imperecedero Zork I en un emulador. Pero lo que más llamó mi atención fue una máquina infernal que me hubiera encantado probar: la “painstation“. Dicho engendro no es más que un Pong para dos jugadores en la que cada uno de los competidores debe poner la mano que no use (se controla mediante una ruleta con una sola mano) sobre una zona especial de la máquina, de forma que cuando un jugador gana un punto, proporciona al rival una graciosa descarga eléctrica. Evidentemente no iba a probarlo con mi mujer y casi prefiero no haberla probado con mi primo, el otro varón del grupo. De ahí no hubiera salido nada bueno.

10

A la vuelta, en la habitación de la izquierda podíamos ver algunos juegos de tipo interactivo, como el típico Dance Dance Revolution con una alfombra profesional metálica que parecía ser bastante cara, o un juego de ciclismo que nos obligaba a quemar calorías para batir records. Como nuestros cuerpos no estaban para muchos trotes seguimos dando una tranquila vuelta por la parte izquierda de la habitación (donde se podían ver distintos medios de almacenamiento y algunos vídeos muy interesantes) para, acto seguido, pasar por la tienda de regalos -no pude evitar llevarme una mini recreativa de Pacman con caramelos- y salir al exterior en busca de algo con lo que combatir la sed.

11

Una visita rápida (apenas estuvimos 45 minutos) a uno de los sitios de peregrinaje clave para gamers. De mi estancia en el museo guardo un cierto regusto amargo. Las expectativas para mi eran muy altas -excesivas-, y el hecho de no poder probar ni Pong ni Computer Space ya de por sí supuso una pequeña decepción. Entiendo que los motivos son razonables (evitar el desgaste en este tipo de máquinas) pero no pude evitar sentirme decepcionado. En cuanto al espacio, no es pequeño y está bastante bien aprovechado pero la verdad es que personalmente lo esperaba bastante más grande. Es un buen inicio, pero de un museo del prestigio de este Computer Spiele Museum esperaba simplemente lo mejor.

12
Otro aspecto a criticar bajo mi punto de vista es en el hecho de que la mayor parte de máquinas expuestas estuvieran desconectadas. Considero importante que en un museo de este tipo todas las consolas y ordenadores estén encendidos, estén o no a disposición del público. Creo que no tiene sentido que la gente vea una Vectrex apagada más allá de poder ver su aspecto “in situ”. Lo ideal sería que todo el que acuda a este sitio pueda, al menos, verla en funcionamiento. También comprendo que ello podría suponer un desgaste importante en algunos aparatos, pero otros pueden pasar 12 horas conectadas sin sufrir ningún daño.
Con este análisis del sitio no quiero que se me malinterprete. Es un lugar increible, muy bien planteado y el amor por el videojuego se aprecia desde la misma entrada (ya me gustaría que en nuestro país surgiera una iniciativa así). El problema es que tal vez mis expectativas eran demasiado altas. Aun así, si visitáis Berlín y os gustan los videojuegos yo no dejaría pasar la oportunidad de ver la obra iniciada por Andreas Lange. Realmente merece mucho la pena.














Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...