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domingo, 11 de octubre de 2015

Las 10 Mejores Playas de Chile

Las diez mejores playas de Chile, todas hermosos rincones bañados por el océano Pacífico, entre paisajes y temperaturas de aguas que varían radicalmente desde el norte hacia el sur. Revisa la lista a continuación!

1- Playa Cavancha (I Región):

Mejores playas de Chile Playa Cavancha
Playa Cavancha. En el Flickr de mabel flores.

Situada en el centro de Iquique, una playa del norte de Chile, que encanta tanto por sus cálidas aguas, suave oleaje para el baño y blancas arenas para tomar el sol, como por su entorno privilegiado, albergando una costanera llena de vida, característica por sus palmeras tropicales, parques, áreas recreativas y locales gastronómicos.

Para quienes practican deportes con tabla, como bodyboard y surf, el norte de la playa permite disfrutar de olas más grandes, entre las cuales figuran las conocidas olas “El Colegio” “La Punta” y “Las Urracas”.

2- Playas La Lisera y El Laucho: (II Región):

Mejores playas de Chile Playa La Lisera
Playa La Lisera. En el Flickr de sebaskyscrapercity.

Dos playas situadas en la ciudad de Arica, reconocidas por su oleaje suave, aguas cálidas y arenas blancas, siendo ambas aptas para el baño.
Por una parte La Lisera encanta con sus hermosos entornos de jardines y palmeras cocoteras, cerros que permiten lanzarse en parapente aterrizando entre sus arenas y pozones naturales donde realizar snorkeling. El Laucho, mientras tanto, cautiva con su animado ambiente en su borde costero, con numerosos bares playeros donde disfrutar de refrescantes tragos.

3- Bahía Inglesa (III Región):

Mejores playas de Chile Bahia Inglesa
Bahía Inglesa. En el Flickr de Matias Daza.

Balneario situado a 6 kilómetros de la ciudad de Caldera, una localidad famosa por sus hermosas playas de arenas blancas y aguas turquesas, con negros roqueríos entre los cuales se forman pequeñas piscinas naturales.

Si bien son tres las que se ubican en el balneario: La Piscina, El Chuncho y Blanca, se pueden encontrar muchas otras más en sus entornos, todas con suaves arenas para caminar y aguas cristalinas, calmas y cálidas, ideales para el nado y otros deportes acuáticos.

4- Playa La Virgen (III Región)::

Mejores playas de Chile Playa La Virgen
Playa La Virgen. En el Flickr de Alex Fuentes.

Situada a aproximadamente a 35 kilómetros de Bahía Inglesa, corresponde a una pequeña playa de finas arenas blancas y aguas turquesas, considerada por muchos como la mejor playa de Chile, asemejándose en su aspecto a una playa caribeña.

Sus aguas cristalinas y de suave oleaje son aptas para el baño, si bien pueden ser algo frías, en comparación a otras playas del norte de Chile. También son destacables, sus hermosos paisajes circundantes con numerosos roqueríos y acantilados.

5- Punta Choros (IV Región):

Mejores playas de Chile Punta Choros
Punta Choros. En el Flickr de Pato Novoa.

Pequeño pueblo de pescadores donde se esconden algunas de las mejores playas de Chile, conocidas por sus aguas calmas y extraordinaria biodiversidad marina, permitiendo el fácil avistamiento de delfines, ballenas, lobos marinos y otras especies.

Sus playas más famosas se concentran en la vecina Isla Damas, que hace parte de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, sitio donde se extienden playas de aguas cristalinas y arenas blancas características por sus conchuelas molidas. En ella se puede disfrutar de los hermosos paisajes de Playa Las Tijeras y Playa La Poza, siendo solo esta última apta para el baño.

6- Totoralillo (IV Región):

Mejores playas de Chile Totoralillo
Totoralillo. En el Flickr de vtpoly.

Bellísimo balneario situado a 23 kilómetros de La Serena, formado por una pequeña península dividida en dos playas de arenas blancas y aguas esmeralda.

Sus aguas transparentes, si bien un poco frías, son aptas para el baño, mientras que su calidad de olas, la hace ser considerada entre las mejores playas de Chile para la práctica de surf. Otro de sus atractivos es la amplia biodiversidad marina que se desarrolla en los roqueríos de su parte sur, sitio donde poder apreciar estrellas de mar, caracolas y otros moluscos.

7- Playa Anakena (V Región):

Mejores playas de Chile Anakena
Playa Anakena. En el Flickr de travelwayoflife.

Situada en Isla de Pascua, una playa de ensueño característica por sus aguas cálidas y arenas blancas rodeadas de cocoteras, con el telón de fondo del impresionante Ahu Nau Nau, plataforma ceremonial donde se alzan siete moáis. Sumado a su paisaje, destaca la transparencia de sus aguas, que permiten realizar buceo y snorkeling, con avistamientos a grandes profundidades.

8- Reñaca (V Región):

Mejores playas de Chile Renaca
Reñaca. En el Flickr de Phase Locked Loop.

Extensa playa de arenas suaves y aguas bastante frías, apta para el baño e ideal por su oleaje, para la práctica de surf y otros deportes acuáticos.

Si bien para muchos puede parecer una playa demasiado masificada, lo cierto es que es uno de los epicentros veraniegos de la zona central del país, destacando por su vibrante oferta de entretención desplegada en la costanera, donde se extienden animados bares, restaurantes y discotecas.

9- Playa del Cole Cole (X Región):

Mejores playas de Chile Cole Cole
Playa Cole Cole. En el Flickr de Loin des yeux.

Situada en el Parque Nacional de Chiloé, una enorme playa de aguas frías y arenas doradas, que si bien no es apta para el baño, no podría quedar fuera de ningún ranking de las mejores playas de Chile por su belleza escénica: Una interminable explanada desierta rodeada por cerros tapizados de verde. Para llegar a esta playa se debe atravesar una ruta de trekking de alrededor de 8 kilómetros, pasando por acantilados juntos al mar y bosque nativo, con miradores que permiten extraordinarias vistas desde distintas alturas.

10- Puerto Cisnes (XI Región):

Mejores playas de Chile Puerto Cisnes
Playas Puerto Cisnes. En el Flickr de Dominic Sagar.

Pequeña localidad ubicada en el extremo sur de Chile, con hermosas playas de arenas blancas bañadas por el brazo de mar del Canal Puyuhuapi, un sitio que cautiva por sus paisajes, con majestuosas cumbres montañosas y cerros cubiertos de bosque.

Sumado a la contemplación de sus playas, se pueden tomar embarcaciones que hacen diversos recorridos internándose por los fiordos australes, permitiendo el avistamiento de ballenas y delfines.

martes, 30 de septiembre de 2014

Turismo en Australia: Whitsunday Islands, playa, buceo y muuucha diversión.

Una de las visitas casi obligadas que teníamos era las Whitsunday Islands, un grupo de islas que se encuentran cerca de la gran barrera de coral (la más grande del mundo) y a las que se accede por Airlie Beach a dos horas y algo de Mackay. 

 
Al no ser posible hacerlo por nuestra cuenta reservamos una excursión de 1 día que era lo único que nos podíamos permitir. Suele ser todo muy caro, nos hubiera gustado hacer un tour de varios días pero cuesta un ojo de la cara. El tour que hicimos se llama Ocean Rafting y es en una lancha con unas 20 personas , nos costó 140 dolares por persona, con la comida y el alquiler del traje anti-medusas más las gafas de bucear incluido. El tiempo fue perfecto, viento pero no demasiado y olas que hacían el viaje muy divertido en la lancha, casi todos en la lancha pegaba un grito cada vez que cogíamos una buena ola.
La primera parada fue para hacer snorkeling, cerca de Border Island, nos dieron una hora para saltar al agua y explorar la zona de coral en la que nos habían dejado. Por desgracia la marea estaba en su punto más alto y el coral pillaba un poco lejos, la corriente también era un poco fuerte y era cansado nadar contra-corriente. Vimos algunos peces con muchos colores pero sinceramente, me había esperado ver muchos más. Sin darnos cuenta ya había pasado el tiempo y cuando miramos hacia al barco nos dimos cuenta de que ya estaba casi todo el mundo subido así que nadando a contracorriente volvimos a la lancha a pegar botes.
La diversión en esta lancha está garantizada, y más con olas, además de que la que dirigía el barco pegaba algunos bandazos que lo hacía aún más divertido. Durante el camino explicaban algunas historias curiosas sobre las islas aunque con el ruido que había, la música y lo rápido que hablaba no nos enteramos de mucho.
La segunda parada fue el Hill Inlet ya en la isla donde está Whitehaven, nos soltaron en una playa desde donde se empieza una ruta facilita hacia arriba hasta que llegas a una vista que se te quedara grabada para siempre. Las vistas desde este mirador son tremendamente maravillosas, nos quedamos embobados viendo tal belleza, con ese color y esa arena tan blanca, casi hipnotizante. Todo lo que habíamos pagado ya había merecido la pena. Volvimos por el otro lado de la isla en un lugar espectacular con tanta arena blanca, al parecer la arena de esta isla es tan blanca al ser de un 99% de silicio. También contiene propiedades buenas para la piel y nos recomendaron embarrarnos con la arena.
La tercera parada fue ya en la bonita playa paradisíaca de Whitehaven, una playa super larga (esta en el top ten de mejores playas del mundo) donde comimos buffet frío y nos dejaron hacer lo que quisiéramos. Le dimos una segunda oportunidad al snorkeling pero por esta playa el coral es muy pobre y no se ve casi nada. Aprovechamos para bañarnos, eso si, con los trajes anti-medusas. 
En el camino de vuelta tuvimos la suerte de ver a delfines y alguna que otra tortuga. La excursión empezó a eso de las 10 y volvimos a las 4 y media de vuelta a Airlie Beach donde nos esperaba mi cuñada con los niños para volver a Hay Point.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Turismo en Malasia: Pangkor Island

Ya en la isla cogimos un taxi (minibús) que son todos rosas y fácil de reconocer. Íbamos a la playa de Nipah que es donde supuestamente están los hostales baratos. El trayecto cuesta 15 RM es decir que cuanto más gente haya en el taxi, más barato sale por cabeza. Al parecer no había mucha gente que iba al lugar y el conductor metiendo prisa nos convenció para salir así que nos comimos los 15 RM nosotros solos. Al llegar a la playa ocurrió lo que nos temíamos. Son 3 calles donde hay varios hoteles y guest houses y en todos recibíamos la misma respuesta "Tenemos habitación para esta noche pero para mañana, sábado, no nos queda sitio" y así la misma canción como en 6 lugares hasta que finalmente encontramos una especie de resort donde nos dijeron que tenían sitio para los días que quisiéramos, Aleluya! La pega era que nos salía más del doble de lo que estabamos pagando en Malasia, 80RM eso sí, el desayuno estaba incluido y teníamos baño, tele y aire acondicionado para nosotros por primera vez en el viaje, yuhu! Por una vez no pasa nada.

El día se puso feo justo cuando nos asentamos en nuestra casita, tan feo que se puso a llover. Aún así y después de descansar un poco del viaje fuimos a ver la playa de Nipah y hacer reconocimiento de nuestra zona. La primera sorpresa fue cuando de repente teníamos a unos escasos metros a dos hornbills! Uau, vaya pájaros más grandes y hermosos (?) Lo mejor es que no son muy asustones y te puedes acercar mucho para hacer buenas fotos. Son muy graciosos y a mi personalmente me encantó ver a un pájaro tan especial en libertad, estos pájaros solo los había visto en zoológicos.
La playa de Nipah estaba plagada de malayos bañándose en el mar bajo la lluvia, la mayoría vestidos, ellas hasta la cabeza como ya habíamos visto anteriormente en Langkawi o Penang. La playa es hermosa pero tampoco gran cosa, después de haber estado en Langkawi el nivel está alto. Seguimos andando y muy cerca de la de Nipah yendo hacia el norte te encuentras con la Coral Beach que estaba más vacía y nos pareció mucho mejor.
El problema era que seguía lloviendo y estuvimos con el paraguas en la playa, un royo pero las vistas son preciosas. Tuvimos que volver a nuestro hogar y rezar para que no lloviera al día siguiente. Por primera vez teníamos televisión, a mí personalmente me gusta mucho ver la tele de cada país. En Malasia los programas estrella deben de ser las telenovelas, todo el día hay alguna de ellas. Lo bueno es que algunas están subtituladas en inglés. Yo me vi un episodio y la verdad es que enganchan mucho sobre todo por lo que me pude reír. También aprendí como hacen un cordero en mitad del campo recién matado y despellejado en una olla gigante en un programa de cocina, wt... quedé flipado.
Nuestro segundo día en la isla lo pasamos en la playa enteramente. La playa fue la que nombré anteriormente, la Playa Coral Beach.  Laorilla y el fondo del mar estaba lleno de corales muertos que vendrían de cerca, me encantó ya que era la primera vez que me encontraba algo así. Estuve todo el dia buscando trozos de corales para observarlos, aparte de eso el tiempo nos permitió ponernos morenos. 
 
Queríamos alquilar una moto el día siguiente, pero al ser el guest house tan caro lo descartamos para mantenernos en el presupuesto. Lo de hacer la isla a pie lo estabamos cabilando, no estabamos seguro, eran unos 15 km seguramente bajo el sol y a 30 grados. La única cosa de la que estabamos seguros era de que no nos íbamos a ir de la isla sin explorarla. El sol se nos fue de las manos, acabamos como salmonetes y eso que ya veníamos tostado los otros días.
Decidimos quedarnos entonces un día más y aceptamos el reto de hacer la isla a pie, así que desayunamos fuerte en el guest house y nos fuimos directamente a pie con la mochila, la cámara y... y... sin agua. No sé por qué, pero no pensamos en agua sabiendo que nos íbamos a morir de calor de andar bajo el sol. Cuando llevábamos unos pocos km por los que vimos alguna playa bonita nos apretó bien la sed. Estábamos en medio de la nada, sudando como pollos, temíamos que nos diera un yuyu ya que el sol apretaba como nunca. 
 
Era como la 1 del medio día sumando que por ese lugar casi no había arboles para cobijarse. Decidimos seguir hacia adelante esperando encontrar algo y finalmente encontramos un resort de lujo al que entramos como mendigos pidiendo agua. El guarda nos dijo que había un grifo al lado, preguntamos si era potable, nos dijo que no... ok. Menos mal que nos dió la segunda opción de entrar al resort y comprar en una tiendecilla que tenían para la gente del resort, que alivio! Compramos una de 2 litros de los que quedaría medio litro en el acto. 
Siguiendo el camino por el alrededor de la isla nos encontramos con un tramo muy duro. Qué contentos estábamos de no haber cogido la bicicleta. Nos encontramos con la Pangkor hill, una carretera endemoniada con unas cuestas que ni el Tourmalet con más curvas que la carretera de olías (Como decimos en Málaga) 
 
Resignados no nos quedó otra que subirlo a pie. Cuando ya había subido 3 cuestas pensé en qué hubiera sido de nosotros si no hubiéramos encontrado ese resort con el agua. Lo peor no eran las cuestas hacia arriba, lo peor eran las cuestas hacia abajo del no sé cuanto por ciento. Por fin empezábamos a ver civilización. Nos encontramos con el poblado Pinang Kecil, un lugar de pescadores donde el olor a pescado disecado predominaba, que peste a pescado olía todo! 
 
Tenía tiendas donde se vendían exclusivamente este tipo de pescado seco, algo realmente raro pero parece que por aquí tiene bastante éxito y es una tradición. Repostamos gasolina (otra botella de agua de 2L) y seguimos por otro pueblo de pescadores llamado Pinang Besar donde el olor a pescado no era menos. Parece que la mayoría de la gente era china y parece que cada casa tenía un espectáculo de luces en su interior. No eran discotecas, eran los budas con miles de luces parpadeantes. De una casa dudé un instante de si era un templo y casi me dió por entrar pero me di cuenta de que era una casa. 
Llegamos a la capital de la isla, Pekan Pangkor donde dos días antes llegó nuestro ferry. Comimos algo pequeño y seguimos la ruta. Hay que decir que la parte este de la isla no tiene casi playas, pero sí pueblos curiosos de ver y ver también el arte del pescado disecado, algo que nunca había visto de esta forma. También hay un templo hindú y otro chino con una simulación mini de la muralla china.
Fue un paseo largo por mitad de la isla para llegar a la parte que teníamos ya ganas de la isla, la parte de las playas. Por este camino nos encontramos a un vendedor con durian que tanto venden por aqui, debe de ser la época o algo. Nunca lo habíamos probado así que preguntamos al vendedor si podíamos probarlo, nos abrió uno, estaba malo, abrió otro que estaba sano y nos lo ofreció, el olor ya echaba para atras, al probarlo... buaaaaaajjjjjjj qué es eso, era una mezcla de sabor a cebolla, puerro y piña a la vez. Con cara de asco le sonreímos al amable vendedor pero eso no había quien se lo comiera! Nos fuimos con el trozo de durian en la mano como si nos lo hubiéramos a comer hasta que llegamos más allá de la curva donde no nos podía ver el vendedor y tirarlo a la basura. Ya sabemos a qué sabe y ya sabemos que no tenemos que comprarlo más, de eso trataba al fin y al cabo. Por aquí lo llaman el king of the fruit porque es la fruta con mas vitaminas que hay y nos dijeron que la primera vez no le gusta a nadie pero a partir de la segunda vez que lo prueba, te encantará, no creo que sea nuestro caso, todavía tenemos el saborcillo que no se va ni con jabón. En algunos lugares públicos como el metro o cosas así esta prohibido comerlo por el peste que echa, hay señales para ello.
Por fin llegamos a una playa después de muchos km, a la bonita playa de Pasir Bogak. Era domingo y parece que la gran mayoría de los malayo se habían ido ya. Se notaba más la tranquilidad. Me quité la camiseta de coraje, la tiré a la arena, casi me quito hasta el bañador 'tranquilo Álvaro' y me tiré de cabeza al mar, la mejor sensación del mundo. Después de andar muchas horas bajo el sol, meterse en el mar es una gran recompensa, la relajación que te provoca se disfruta mucho. Decidimos quedarnos un buen rato y descansar antes de seguir hasta nuestro guest house, todavía nos quedaba una hora y media o así. La playa nos gustó más, mucho más que la de Nipah seguramente porque no estaba plagada de malayos, pero nos pareció con el agua más clara y más bonita, la lonely planet piensa lo contrario...
Salimos para hacer nuestro último tramo que también tenía muchas cuestas aunque no tantas como las de Pangkor hill. Por el camino nos encontramos con una situación curiosa. Hasta ese momento solo habíamos visto algún mono suelto, algún lagarto gigante corriendo y poco más pero en ese momento vimos como a 3 hornbill en un árbol, les echamos algo de pan para que se acercaran y poder echarle unas fotos. De repente vinieron como 10 monos a por el pan y a la vez vimos una ardilla. En un plis plas estábamos rodeados de animales, ante la mirada amenazadora de los monos decidimos irnos sin hacer mucho ruido, una pena que los monos espantaran a los agradables hornbills. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Malasia: Islas Langkawi

El aeropuerto de las Islas Langkawi os podéis imaginar lo pequeño que es aunque sí que era moderno. Al aterrizar te bajas del avión y entras al aeropuerto donde enseguida estás recogiendo las maletas, todo muy rápido y efectivo. A varios pasos ya sales de él donde nos acogieron muy amablemente dándonos un mapa de Langkawi e folletos de información de la isla gratis y donde hay unas taquillas para pillarte un taxi. Nosotros nos dirigíamos a la Playa (Pantai) Cenang donde se concentra el mayor numero de guest houses baratos. El viaje en taxi nos costó 18 RM (1€=3.9 RM). El chófer ya nos transmitió la alegría con la que se vive en estas islas. Nos contó que había llovido mucho estos días anteriores y que llegábamos en el momento perfecto.
No era tan perfecto cuando nos soltó en un hostal y nos encontramos con que todos los hostales estaban llenos. Finalmente encontramos un guest house (Daddy's guest house) que tenía una habitación libre, aunque creo que estaba libre por lo mala que era: tenía mucha humedad, tanta que casi ni se podía respirar y estaba todo muy viejo y sucio, el baño daba miedo verlo pero era ya muy tarde y esa noche dormiríamos ahí. Esa noche pasamos mucho calor por la humedad que había dentro pero por lo menos encontramos cama donde poder dormir la primera noche.

A la mañana siguiente salimos a la calle y ya podíamos respirar el ambiente isleño y tropical de las islas. La sensación que estamos teniendo en Malasia es una sensación rara, Malasia no es el país desordenado en muchos sentidos como lo puede ser India o la vecina Indonesia entre otros pero tampoco es un país muy avanzado (exceptuando  KL) Esta es una sensación nueva para mí pero me gusta y hace que me sienta cómodo, poco a poco le estamos cogiendo el punto al país.

Fuimos a desayunar y enseguida fuimos a hablar con el dueño del Daddy's guest house para darle una solución: o nos daba una habitación mejor o nos íbamos a buscar otra por ahí. El reconoció que la habitación daba pena y al parecer tenía unas casitas de madera en otro lugar llamado Daddy's guest house 2. La habitación era mucho mejor, más limpia, sin humedad y con un buen cuarto de baño para nosotros. El precio nos lo dejó increíblemente por el mismo precio que la anterior habitación: 40 RM.
La razón de que todo estaba lleno es que es tiempo de vacaciones en Malasia, los meses de noviembre y diciembre son meses de vaciones para los niños malayos y a eso hay que sumarle las vacaciones que se toman los indios por el Diwali/Deepavali.
Pantai Cenang
Después de arreglar lo del guest house y dejar todas nuestras cosas en nuestra nueva habitación nos fuimos de verdad a ver la playa. Sentía mucha curiosidad y no me podía imaginar que a pocos metros tenía una playa paradisiaca. Era de verdad, una playa de arena blanca con el color del mar verdoso, con islas en el horizonte, un sol radiante y con muy poca gente. Desde ese momento ya sabía que me iba a quedar más de los 3 días que teníamos pensado. Estaba en el paraíso y quería estar lo máximo posible y eso que todavía no había visto nada.



Nos pateamos la playa de un lado a otro y nos dimos nuestro primer baño tan esperado, el agua era caldo de puchero, tan caliente que hasta resultada desagradable, algo muy raro para mí.
Aunque la playa es bonita por sus vistas también hay que decir que los resort estropean un poco el paisaje. Este día lo pasamos vagueando por la playa y disfrutando de la maravillosa puesta de sol que cada día regala esta isla.
 


 
Island hopping
El segundo día lo empezamos muy temprano ya que a las 9 de la mañana nos recogían para hacer un tour en barco de 4 horas por las islas pequeñas de Langkawi y antes queríamos desayunar. El precio del tour fue de 25 RM (unos 6€) por persona. El minibus vino puntual y nos recogió junto a otro grupo de 3 malayos que también estaban de vacaciones. Nos dejaron en un lugar de donde salían todos los barcos a hacer lo mismo. Lo nuestro era una lancha donde cabíamos 8 personas, nosotros 2, los 3 malayos y otros 3 chicos que no teníamos ni idea de dónde eran.





 El tour empezó mal, la lancha no tiraba, después de un rato el motor empezaba a pitar, yo creo que se calentaba o algo. Por el camino vimos algo curioso: una isla que tiene forma de mujer embarazada, en la siguiente foto se puede ver bien la cabeza a la izquierda, los pechos, la barriga y hasta sus pies.



Felizmente trozo a trozo llegamos a la isla Dayang Bunting donde teníamos una hora de tiempo para darnos una vuelta por el interior de la isla. Dentro hay una laguna preciosa donde nos podíamos bañar y disfrutar de sus vistas. La isla está llena de monos por todos sitios.


Después de una hora nuestro chófer nos recogió en el mismo sitio que nos dejó. Parecía que la lancha ya tiraba bien y no se paraba. Esta vez paramos cerca de otra isla donde se encuentran las famosas águilas de Langkawi y donde nuestro chófer roció comida al mar para que las águilas vinieran a comer. Había bastantes águilas sobrevolando nuestras cabezas pero solo una se lanzó a por algo de comida. Creo que ya habían comido suficiente de otros barcos, al parecer esto de "eagle feeding" no es bueno para el futuro de estas águilas ya que se dice que se están haciendo un poco dependientes de los barcos que vienen a darles de comer, perdiendo habilidades para la caza.

La tercera y última parada fue en otra isla llamada Baras Basah. Llegamos a su playa paradisiaca y nos tiramos al agua de cabeza desde la lancha. La isla es preciosa y nos podíamos quedar una hora en ella para bañarnos, dificil explicar la belleza con palabras, las fotos hablan por si solas.


A la vuelta nos llevaron con el minibús de vuelta a la playa de Cenang donde tenemos el guest house. Decir que el transporte del minibús estaba incluído en el precio. Este tour es algo que hay que hacer obligadamente si vienes a esta isla, lo disfrutamos muchísimo.
El resto del día vagueamos más por la playa de Cenang donde se está realmente bien y donde la sensación de vacaciones es total. En nuestra casita del guest house hicimos dos amigos, dos gatos pequeños que cada vez nos esperaban en la puerta para ser acariciados. Cuando salimos ya los echábamos un poco de menos.
La isla de Langkawi es mucho más que la playa de Cenang, también es mucho más que playa y es por eso que alquilamos una moto para dos días y así poder explorar a nuestro ritmo la isla por su interior y por sus demás playas que no faltan por aquí. El primer día conseguimos una moto por 18 RM = 4,5€, el truco del precio era que solo se alquilaban a este precio para las dos primeras motos del día.
Mapa de Langkawi

Nosotros siempre queriendo ahorrar nos despertamos temprano y nos pusimos a desayunar al lado de la tienda de las motos y así poder controlar un poco que nosotros fuéramos quien consiguiera una de las dos primeras motos. Y así fue, cogimos la moto y nos fuimos de ruta. La moto era malilla pero decente como para dar la vuelta a la isla.
Conducir una moto en Langkawi es fácil y no hay mucho tráfico a no ser que vayas a Kuah que es la capital de la isla. El único problema que encontré fue el acostumbrarse a conducir por la izquierda; por lo demás los malayos son bastante respetuosos a la hora de conducir y no pitan apenas lo cual no te provoca mucho estrés a la hora de conducir.
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La primera parada fue el Oriental Village, nos imaginábamos que fuera un pueblo típico de la isla o algo por el estilo pero era solamente un lugar artificial todo lleno de tiendas, turístico 100% que han montado alrededor del teleférico que te lleva hasta las alturas y al puente colgante. El teleférico estaba todo lleno así que decidimos subirnos más tarde, al atardecer. 
Oriental Village
Oriental Village
Cerca de aquí están las 7 wells (Pozas) y sus cataratas a las que se llega rápido y fácil saliendo desde el Oriental Village, subimos unas escaleras interminables donde se pasa mal con el calor, menos mal que hay bancos por el camino para descansar. Arriba cuando llegamos nos metimos en las frescas aguas del río, en una de sus 7 pozas donde te puedes meter muy facilmente. Se agradece el agua fresca porque en el mar de aquí está el agua caliente. Si le echas valor, te puedes deslizar de una poza a otra aunque hay que tener bastante cuidado.
Desde la zona de las pozas se puede ir por un sendero estrecho hasta la cima de una montaña. Nosotros empezamos a subir por en medio de la jungla por un camino que estaba lleno de obstáculos, mayormente arboles caídos que tienes que saltar para seguir el camino. Cuando llevabamos unos 20 minutos andando el cielo empezó a tronar y a cubrirse así que decidimos volver por precaución, en mitad de la jungla con un tormentón como que no lo queríamos vivir...
Al bajar nos acercamos a la catarata bastante espectacular pero estaba lleno de gente bañándose, al parecer a los malayos les gusta más el agua de los ríos que estar en la playa.
Siguiendo la carretera con la moto nos encontramos con paisajes maravillosos y casi no había tráfico. Se veía algún que otro guiri con la moto y algunos locales. Después de ver alguna que otra playa se nos hizo la hora de comer pero no había absolutamente nada, ningún restaurante o puestecillo con comida. Vimos a dos locales en moto a los que preguntamos dónde podíamos comer algo. Nos explicaron el camino pero al final dijeron que les siguiéramos que nos llevaban. Nos llevaron a una zona residencial o no sé que era donde había un restaurante familiar.
Los dueños no hablaban ni una palabra de inglés, menos mal que había una pareja de jóvenes que nos hizo de intérprete. Comimos probablemente el mejor plato en lo que llevábamos en Malasia, arroz con una especie de sopa agridulce con pollo que nos costó 2€ los dos juntos. También nos dieron agua pero el agua estaba asquerosa no sé que tenía pero para mí que sabía a arroz, menos mal que era gratis, no sé como se lo pueden beber.
Vistas que vimos por el camino
Fuimos a otra catarata preciosa (Temurun waterfall) donde nos quedamos un buen rato y ya cogimos el camino de vuelta a casa, pasando por otra playa paradisiaca (Pantai Pasir Tengorak).
Temurun waterfall
Pantai (Playa) Pasir Tengorak
Decidimos ir de nuevo al teleférico para subirnos, pero cuando llegamos nos encontramos con un cartel de que el puente colgante estaba cerrado por reformas ya que se encontraba en una situación arriesgada para los visitantes. Por esa razón decidimos no subir y ahorrarnos los 30 RM que costaba ya que pensamos que no nos merecía la pena ir para unas vistas si no podíamos ir al puente colgante tan especial, fue una pena no poder verlo.
En el camino al guest house vimos también una laguna con vistas preciosas y unos campos de arroz donde hicimos algunas buenas fotos.
Al siguiente y último día en moto nos fuimos a otra parte de la isla. Este día fue más de playas. Salimos directamente al norte de la isla a la playa llamada Tanjung Rhu donde no había nadie, solo vimos a algunos extranjeros pero poco más. 
Pantai (Playa) Tanjung Rhu
Esta playa estaba algo sucia con bastante plástico que vendría del mar pero la playa era grandísima y nos fuimos andando al otro lado que estaba mejor donde de repente vino alguien a decirnos que no podíamos seguir porque esa parte de la playa era privada del resort. Se notaba porque se veía que estaba más cuidada, una pena aunque justo donde nos paró nos quedamos a bañarnos un buen rato.
La siguiente parada fue la Black Sand Beach que era simplemente una playa con arena negra que no tenía mucho más, cerca si había como un pueblecito pesquero.
 
Era pequeña y no invitaba a meternos en el agua. Salimos pronto para ir hacia otras cataratas aunque de camino nos encontramos los hot springs, un lugar con aguas termales naturales que según los carteles tienen propiedades curativas y en los que podías entrar gratis aunque con el calor que hacia no apetecía mucho meterse en agua muy caliente, metimos los pies sufriendo de calor pero pensando que nos haría bien, supongo.
Las cataratas Durian Perangin Waterfallson muy bonitas, una pena que había un grupo de chinos que la ocupaban y no pudimos disfrutarlas para nosotros solos aunque nos echamos una pequeña siesta con el sonido de las cataratas y de la naturaleza, ahí se estaba bastante fresquito.
Durian Perangin Waterfall
Por último y aprovechando los últimos momentos de la moto nos fuimos a Kuah donde hay mucho más tráfico. Preguntando varias veces llegamos al Eagle Square donde hay una estatua del águila que se ve por estas islas. La plaza es bonita y hay vistas al mar. Se puede venir facilmente en moto a visitarla, cerca también puedes encontrar centros comerciales e ir a comer en uno de sus muchos restaurantes. Por lo demás Kuah no tiene más que ver.
Eagle Square
Vistas desde el Eagle Square
Como veis, la isla no es solo ir de playa si no que te encuentras con muchas otras maravillas de la naturaleza y merece mucho la pena ir con moto para ir a tu ritmo visitando cosas.
El siguiente día teníamos que salir en ferry a las 5 de la tarde hacia George Town en un viaje que dura 3 horas. Los tickets salen bastante caros (60 RM) pero yendo por tierra en autobús y cogiendo otros dos ferries salía solo un poco más barato pero era mucho más tiempo y esfuerzo. Pensamos que lo mejor era el ferry directo aunque nos doliera en los bolsillos. Nos despedimos del daddy de Daddy's guest house quien nos ayudo en todo lo que estaba en su mano.
Daddy
En el trayecto del ferry vimos probablemente el mejor atardecer que hemos visto jamás, fue realmente precioso y fue una gran entrada en una isla a la que teníamos muchas ganas, Penang.
 
Fuente
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domingo, 11 de octubre de 2015

Las 10 Mejores Playas de Chile

Las diez mejores playas de Chile, todas hermosos rincones bañados por el océano Pacífico, entre paisajes y temperaturas de aguas que varían radicalmente desde el norte hacia el sur. Revisa la lista a continuación!

1- Playa Cavancha (I Región):

Mejores playas de Chile Playa Cavancha
Playa Cavancha. En el Flickr de mabel flores.

Situada en el centro de Iquique, una playa del norte de Chile, que encanta tanto por sus cálidas aguas, suave oleaje para el baño y blancas arenas para tomar el sol, como por su entorno privilegiado, albergando una costanera llena de vida, característica por sus palmeras tropicales, parques, áreas recreativas y locales gastronómicos.

Para quienes practican deportes con tabla, como bodyboard y surf, el norte de la playa permite disfrutar de olas más grandes, entre las cuales figuran las conocidas olas “El Colegio” “La Punta” y “Las Urracas”.

2- Playas La Lisera y El Laucho: (II Región):

Mejores playas de Chile Playa La Lisera
Playa La Lisera. En el Flickr de sebaskyscrapercity.

Dos playas situadas en la ciudad de Arica, reconocidas por su oleaje suave, aguas cálidas y arenas blancas, siendo ambas aptas para el baño.
Por una parte La Lisera encanta con sus hermosos entornos de jardines y palmeras cocoteras, cerros que permiten lanzarse en parapente aterrizando entre sus arenas y pozones naturales donde realizar snorkeling. El Laucho, mientras tanto, cautiva con su animado ambiente en su borde costero, con numerosos bares playeros donde disfrutar de refrescantes tragos.

3- Bahía Inglesa (III Región):

Mejores playas de Chile Bahia Inglesa
Bahía Inglesa. En el Flickr de Matias Daza.

Balneario situado a 6 kilómetros de la ciudad de Caldera, una localidad famosa por sus hermosas playas de arenas blancas y aguas turquesas, con negros roqueríos entre los cuales se forman pequeñas piscinas naturales.

Si bien son tres las que se ubican en el balneario: La Piscina, El Chuncho y Blanca, se pueden encontrar muchas otras más en sus entornos, todas con suaves arenas para caminar y aguas cristalinas, calmas y cálidas, ideales para el nado y otros deportes acuáticos.

4- Playa La Virgen (III Región)::

Mejores playas de Chile Playa La Virgen
Playa La Virgen. En el Flickr de Alex Fuentes.

Situada a aproximadamente a 35 kilómetros de Bahía Inglesa, corresponde a una pequeña playa de finas arenas blancas y aguas turquesas, considerada por muchos como la mejor playa de Chile, asemejándose en su aspecto a una playa caribeña.

Sus aguas cristalinas y de suave oleaje son aptas para el baño, si bien pueden ser algo frías, en comparación a otras playas del norte de Chile. También son destacables, sus hermosos paisajes circundantes con numerosos roqueríos y acantilados.

5- Punta Choros (IV Región):

Mejores playas de Chile Punta Choros
Punta Choros. En el Flickr de Pato Novoa.

Pequeño pueblo de pescadores donde se esconden algunas de las mejores playas de Chile, conocidas por sus aguas calmas y extraordinaria biodiversidad marina, permitiendo el fácil avistamiento de delfines, ballenas, lobos marinos y otras especies.

Sus playas más famosas se concentran en la vecina Isla Damas, que hace parte de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, sitio donde se extienden playas de aguas cristalinas y arenas blancas características por sus conchuelas molidas. En ella se puede disfrutar de los hermosos paisajes de Playa Las Tijeras y Playa La Poza, siendo solo esta última apta para el baño.

6- Totoralillo (IV Región):

Mejores playas de Chile Totoralillo
Totoralillo. En el Flickr de vtpoly.

Bellísimo balneario situado a 23 kilómetros de La Serena, formado por una pequeña península dividida en dos playas de arenas blancas y aguas esmeralda.

Sus aguas transparentes, si bien un poco frías, son aptas para el baño, mientras que su calidad de olas, la hace ser considerada entre las mejores playas de Chile para la práctica de surf. Otro de sus atractivos es la amplia biodiversidad marina que se desarrolla en los roqueríos de su parte sur, sitio donde poder apreciar estrellas de mar, caracolas y otros moluscos.

7- Playa Anakena (V Región):

Mejores playas de Chile Anakena
Playa Anakena. En el Flickr de travelwayoflife.

Situada en Isla de Pascua, una playa de ensueño característica por sus aguas cálidas y arenas blancas rodeadas de cocoteras, con el telón de fondo del impresionante Ahu Nau Nau, plataforma ceremonial donde se alzan siete moáis. Sumado a su paisaje, destaca la transparencia de sus aguas, que permiten realizar buceo y snorkeling, con avistamientos a grandes profundidades.

8- Reñaca (V Región):

Mejores playas de Chile Renaca
Reñaca. En el Flickr de Phase Locked Loop.

Extensa playa de arenas suaves y aguas bastante frías, apta para el baño e ideal por su oleaje, para la práctica de surf y otros deportes acuáticos.

Si bien para muchos puede parecer una playa demasiado masificada, lo cierto es que es uno de los epicentros veraniegos de la zona central del país, destacando por su vibrante oferta de entretención desplegada en la costanera, donde se extienden animados bares, restaurantes y discotecas.

9- Playa del Cole Cole (X Región):

Mejores playas de Chile Cole Cole
Playa Cole Cole. En el Flickr de Loin des yeux.

Situada en el Parque Nacional de Chiloé, una enorme playa de aguas frías y arenas doradas, que si bien no es apta para el baño, no podría quedar fuera de ningún ranking de las mejores playas de Chile por su belleza escénica: Una interminable explanada desierta rodeada por cerros tapizados de verde. Para llegar a esta playa se debe atravesar una ruta de trekking de alrededor de 8 kilómetros, pasando por acantilados juntos al mar y bosque nativo, con miradores que permiten extraordinarias vistas desde distintas alturas.

10- Puerto Cisnes (XI Región):

Mejores playas de Chile Puerto Cisnes
Playas Puerto Cisnes. En el Flickr de Dominic Sagar.

Pequeña localidad ubicada en el extremo sur de Chile, con hermosas playas de arenas blancas bañadas por el brazo de mar del Canal Puyuhuapi, un sitio que cautiva por sus paisajes, con majestuosas cumbres montañosas y cerros cubiertos de bosque.

Sumado a la contemplación de sus playas, se pueden tomar embarcaciones que hacen diversos recorridos internándose por los fiordos australes, permitiendo el avistamiento de ballenas y delfines.

martes, 30 de septiembre de 2014

Turismo en Australia: Whitsunday Islands, playa, buceo y muuucha diversión.

Una de las visitas casi obligadas que teníamos era las Whitsunday Islands, un grupo de islas que se encuentran cerca de la gran barrera de coral (la más grande del mundo) y a las que se accede por Airlie Beach a dos horas y algo de Mackay. 

 
Al no ser posible hacerlo por nuestra cuenta reservamos una excursión de 1 día que era lo único que nos podíamos permitir. Suele ser todo muy caro, nos hubiera gustado hacer un tour de varios días pero cuesta un ojo de la cara. El tour que hicimos se llama Ocean Rafting y es en una lancha con unas 20 personas , nos costó 140 dolares por persona, con la comida y el alquiler del traje anti-medusas más las gafas de bucear incluido. El tiempo fue perfecto, viento pero no demasiado y olas que hacían el viaje muy divertido en la lancha, casi todos en la lancha pegaba un grito cada vez que cogíamos una buena ola.
La primera parada fue para hacer snorkeling, cerca de Border Island, nos dieron una hora para saltar al agua y explorar la zona de coral en la que nos habían dejado. Por desgracia la marea estaba en su punto más alto y el coral pillaba un poco lejos, la corriente también era un poco fuerte y era cansado nadar contra-corriente. Vimos algunos peces con muchos colores pero sinceramente, me había esperado ver muchos más. Sin darnos cuenta ya había pasado el tiempo y cuando miramos hacia al barco nos dimos cuenta de que ya estaba casi todo el mundo subido así que nadando a contracorriente volvimos a la lancha a pegar botes.
La diversión en esta lancha está garantizada, y más con olas, además de que la que dirigía el barco pegaba algunos bandazos que lo hacía aún más divertido. Durante el camino explicaban algunas historias curiosas sobre las islas aunque con el ruido que había, la música y lo rápido que hablaba no nos enteramos de mucho.
La segunda parada fue el Hill Inlet ya en la isla donde está Whitehaven, nos soltaron en una playa desde donde se empieza una ruta facilita hacia arriba hasta que llegas a una vista que se te quedara grabada para siempre. Las vistas desde este mirador son tremendamente maravillosas, nos quedamos embobados viendo tal belleza, con ese color y esa arena tan blanca, casi hipnotizante. Todo lo que habíamos pagado ya había merecido la pena. Volvimos por el otro lado de la isla en un lugar espectacular con tanta arena blanca, al parecer la arena de esta isla es tan blanca al ser de un 99% de silicio. También contiene propiedades buenas para la piel y nos recomendaron embarrarnos con la arena.
La tercera parada fue ya en la bonita playa paradisíaca de Whitehaven, una playa super larga (esta en el top ten de mejores playas del mundo) donde comimos buffet frío y nos dejaron hacer lo que quisiéramos. Le dimos una segunda oportunidad al snorkeling pero por esta playa el coral es muy pobre y no se ve casi nada. Aprovechamos para bañarnos, eso si, con los trajes anti-medusas. 
En el camino de vuelta tuvimos la suerte de ver a delfines y alguna que otra tortuga. La excursión empezó a eso de las 10 y volvimos a las 4 y media de vuelta a Airlie Beach donde nos esperaba mi cuñada con los niños para volver a Hay Point.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Turismo en Malasia: Pangkor Island

Ya en la isla cogimos un taxi (minibús) que son todos rosas y fácil de reconocer. Íbamos a la playa de Nipah que es donde supuestamente están los hostales baratos. El trayecto cuesta 15 RM es decir que cuanto más gente haya en el taxi, más barato sale por cabeza. Al parecer no había mucha gente que iba al lugar y el conductor metiendo prisa nos convenció para salir así que nos comimos los 15 RM nosotros solos. Al llegar a la playa ocurrió lo que nos temíamos. Son 3 calles donde hay varios hoteles y guest houses y en todos recibíamos la misma respuesta "Tenemos habitación para esta noche pero para mañana, sábado, no nos queda sitio" y así la misma canción como en 6 lugares hasta que finalmente encontramos una especie de resort donde nos dijeron que tenían sitio para los días que quisiéramos, Aleluya! La pega era que nos salía más del doble de lo que estabamos pagando en Malasia, 80RM eso sí, el desayuno estaba incluido y teníamos baño, tele y aire acondicionado para nosotros por primera vez en el viaje, yuhu! Por una vez no pasa nada.

El día se puso feo justo cuando nos asentamos en nuestra casita, tan feo que se puso a llover. Aún así y después de descansar un poco del viaje fuimos a ver la playa de Nipah y hacer reconocimiento de nuestra zona. La primera sorpresa fue cuando de repente teníamos a unos escasos metros a dos hornbills! Uau, vaya pájaros más grandes y hermosos (?) Lo mejor es que no son muy asustones y te puedes acercar mucho para hacer buenas fotos. Son muy graciosos y a mi personalmente me encantó ver a un pájaro tan especial en libertad, estos pájaros solo los había visto en zoológicos.
La playa de Nipah estaba plagada de malayos bañándose en el mar bajo la lluvia, la mayoría vestidos, ellas hasta la cabeza como ya habíamos visto anteriormente en Langkawi o Penang. La playa es hermosa pero tampoco gran cosa, después de haber estado en Langkawi el nivel está alto. Seguimos andando y muy cerca de la de Nipah yendo hacia el norte te encuentras con la Coral Beach que estaba más vacía y nos pareció mucho mejor.
El problema era que seguía lloviendo y estuvimos con el paraguas en la playa, un royo pero las vistas son preciosas. Tuvimos que volver a nuestro hogar y rezar para que no lloviera al día siguiente. Por primera vez teníamos televisión, a mí personalmente me gusta mucho ver la tele de cada país. En Malasia los programas estrella deben de ser las telenovelas, todo el día hay alguna de ellas. Lo bueno es que algunas están subtituladas en inglés. Yo me vi un episodio y la verdad es que enganchan mucho sobre todo por lo que me pude reír. También aprendí como hacen un cordero en mitad del campo recién matado y despellejado en una olla gigante en un programa de cocina, wt... quedé flipado.
Nuestro segundo día en la isla lo pasamos en la playa enteramente. La playa fue la que nombré anteriormente, la Playa Coral Beach.  Laorilla y el fondo del mar estaba lleno de corales muertos que vendrían de cerca, me encantó ya que era la primera vez que me encontraba algo así. Estuve todo el dia buscando trozos de corales para observarlos, aparte de eso el tiempo nos permitió ponernos morenos. 
 
Queríamos alquilar una moto el día siguiente, pero al ser el guest house tan caro lo descartamos para mantenernos en el presupuesto. Lo de hacer la isla a pie lo estabamos cabilando, no estabamos seguro, eran unos 15 km seguramente bajo el sol y a 30 grados. La única cosa de la que estabamos seguros era de que no nos íbamos a ir de la isla sin explorarla. El sol se nos fue de las manos, acabamos como salmonetes y eso que ya veníamos tostado los otros días.
Decidimos quedarnos entonces un día más y aceptamos el reto de hacer la isla a pie, así que desayunamos fuerte en el guest house y nos fuimos directamente a pie con la mochila, la cámara y... y... sin agua. No sé por qué, pero no pensamos en agua sabiendo que nos íbamos a morir de calor de andar bajo el sol. Cuando llevábamos unos pocos km por los que vimos alguna playa bonita nos apretó bien la sed. Estábamos en medio de la nada, sudando como pollos, temíamos que nos diera un yuyu ya que el sol apretaba como nunca. 
 
Era como la 1 del medio día sumando que por ese lugar casi no había arboles para cobijarse. Decidimos seguir hacia adelante esperando encontrar algo y finalmente encontramos un resort de lujo al que entramos como mendigos pidiendo agua. El guarda nos dijo que había un grifo al lado, preguntamos si era potable, nos dijo que no... ok. Menos mal que nos dió la segunda opción de entrar al resort y comprar en una tiendecilla que tenían para la gente del resort, que alivio! Compramos una de 2 litros de los que quedaría medio litro en el acto. 
Siguiendo el camino por el alrededor de la isla nos encontramos con un tramo muy duro. Qué contentos estábamos de no haber cogido la bicicleta. Nos encontramos con la Pangkor hill, una carretera endemoniada con unas cuestas que ni el Tourmalet con más curvas que la carretera de olías (Como decimos en Málaga) 
 
Resignados no nos quedó otra que subirlo a pie. Cuando ya había subido 3 cuestas pensé en qué hubiera sido de nosotros si no hubiéramos encontrado ese resort con el agua. Lo peor no eran las cuestas hacia arriba, lo peor eran las cuestas hacia abajo del no sé cuanto por ciento. Por fin empezábamos a ver civilización. Nos encontramos con el poblado Pinang Kecil, un lugar de pescadores donde el olor a pescado disecado predominaba, que peste a pescado olía todo! 
 
Tenía tiendas donde se vendían exclusivamente este tipo de pescado seco, algo realmente raro pero parece que por aquí tiene bastante éxito y es una tradición. Repostamos gasolina (otra botella de agua de 2L) y seguimos por otro pueblo de pescadores llamado Pinang Besar donde el olor a pescado no era menos. Parece que la mayoría de la gente era china y parece que cada casa tenía un espectáculo de luces en su interior. No eran discotecas, eran los budas con miles de luces parpadeantes. De una casa dudé un instante de si era un templo y casi me dió por entrar pero me di cuenta de que era una casa. 
Llegamos a la capital de la isla, Pekan Pangkor donde dos días antes llegó nuestro ferry. Comimos algo pequeño y seguimos la ruta. Hay que decir que la parte este de la isla no tiene casi playas, pero sí pueblos curiosos de ver y ver también el arte del pescado disecado, algo que nunca había visto de esta forma. También hay un templo hindú y otro chino con una simulación mini de la muralla china.
Fue un paseo largo por mitad de la isla para llegar a la parte que teníamos ya ganas de la isla, la parte de las playas. Por este camino nos encontramos a un vendedor con durian que tanto venden por aqui, debe de ser la época o algo. Nunca lo habíamos probado así que preguntamos al vendedor si podíamos probarlo, nos abrió uno, estaba malo, abrió otro que estaba sano y nos lo ofreció, el olor ya echaba para atras, al probarlo... buaaaaaajjjjjjj qué es eso, era una mezcla de sabor a cebolla, puerro y piña a la vez. Con cara de asco le sonreímos al amable vendedor pero eso no había quien se lo comiera! Nos fuimos con el trozo de durian en la mano como si nos lo hubiéramos a comer hasta que llegamos más allá de la curva donde no nos podía ver el vendedor y tirarlo a la basura. Ya sabemos a qué sabe y ya sabemos que no tenemos que comprarlo más, de eso trataba al fin y al cabo. Por aquí lo llaman el king of the fruit porque es la fruta con mas vitaminas que hay y nos dijeron que la primera vez no le gusta a nadie pero a partir de la segunda vez que lo prueba, te encantará, no creo que sea nuestro caso, todavía tenemos el saborcillo que no se va ni con jabón. En algunos lugares públicos como el metro o cosas así esta prohibido comerlo por el peste que echa, hay señales para ello.
Por fin llegamos a una playa después de muchos km, a la bonita playa de Pasir Bogak. Era domingo y parece que la gran mayoría de los malayo se habían ido ya. Se notaba más la tranquilidad. Me quité la camiseta de coraje, la tiré a la arena, casi me quito hasta el bañador 'tranquilo Álvaro' y me tiré de cabeza al mar, la mejor sensación del mundo. Después de andar muchas horas bajo el sol, meterse en el mar es una gran recompensa, la relajación que te provoca se disfruta mucho. Decidimos quedarnos un buen rato y descansar antes de seguir hasta nuestro guest house, todavía nos quedaba una hora y media o así. La playa nos gustó más, mucho más que la de Nipah seguramente porque no estaba plagada de malayos, pero nos pareció con el agua más clara y más bonita, la lonely planet piensa lo contrario...
Salimos para hacer nuestro último tramo que también tenía muchas cuestas aunque no tantas como las de Pangkor hill. Por el camino nos encontramos con una situación curiosa. Hasta ese momento solo habíamos visto algún mono suelto, algún lagarto gigante corriendo y poco más pero en ese momento vimos como a 3 hornbill en un árbol, les echamos algo de pan para que se acercaran y poder echarle unas fotos. De repente vinieron como 10 monos a por el pan y a la vez vimos una ardilla. En un plis plas estábamos rodeados de animales, ante la mirada amenazadora de los monos decidimos irnos sin hacer mucho ruido, una pena que los monos espantaran a los agradables hornbills. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Malasia: Islas Langkawi

El aeropuerto de las Islas Langkawi os podéis imaginar lo pequeño que es aunque sí que era moderno. Al aterrizar te bajas del avión y entras al aeropuerto donde enseguida estás recogiendo las maletas, todo muy rápido y efectivo. A varios pasos ya sales de él donde nos acogieron muy amablemente dándonos un mapa de Langkawi e folletos de información de la isla gratis y donde hay unas taquillas para pillarte un taxi. Nosotros nos dirigíamos a la Playa (Pantai) Cenang donde se concentra el mayor numero de guest houses baratos. El viaje en taxi nos costó 18 RM (1€=3.9 RM). El chófer ya nos transmitió la alegría con la que se vive en estas islas. Nos contó que había llovido mucho estos días anteriores y que llegábamos en el momento perfecto.
No era tan perfecto cuando nos soltó en un hostal y nos encontramos con que todos los hostales estaban llenos. Finalmente encontramos un guest house (Daddy's guest house) que tenía una habitación libre, aunque creo que estaba libre por lo mala que era: tenía mucha humedad, tanta que casi ni se podía respirar y estaba todo muy viejo y sucio, el baño daba miedo verlo pero era ya muy tarde y esa noche dormiríamos ahí. Esa noche pasamos mucho calor por la humedad que había dentro pero por lo menos encontramos cama donde poder dormir la primera noche.

A la mañana siguiente salimos a la calle y ya podíamos respirar el ambiente isleño y tropical de las islas. La sensación que estamos teniendo en Malasia es una sensación rara, Malasia no es el país desordenado en muchos sentidos como lo puede ser India o la vecina Indonesia entre otros pero tampoco es un país muy avanzado (exceptuando  KL) Esta es una sensación nueva para mí pero me gusta y hace que me sienta cómodo, poco a poco le estamos cogiendo el punto al país.

Fuimos a desayunar y enseguida fuimos a hablar con el dueño del Daddy's guest house para darle una solución: o nos daba una habitación mejor o nos íbamos a buscar otra por ahí. El reconoció que la habitación daba pena y al parecer tenía unas casitas de madera en otro lugar llamado Daddy's guest house 2. La habitación era mucho mejor, más limpia, sin humedad y con un buen cuarto de baño para nosotros. El precio nos lo dejó increíblemente por el mismo precio que la anterior habitación: 40 RM.
La razón de que todo estaba lleno es que es tiempo de vacaciones en Malasia, los meses de noviembre y diciembre son meses de vaciones para los niños malayos y a eso hay que sumarle las vacaciones que se toman los indios por el Diwali/Deepavali.
Pantai Cenang
Después de arreglar lo del guest house y dejar todas nuestras cosas en nuestra nueva habitación nos fuimos de verdad a ver la playa. Sentía mucha curiosidad y no me podía imaginar que a pocos metros tenía una playa paradisiaca. Era de verdad, una playa de arena blanca con el color del mar verdoso, con islas en el horizonte, un sol radiante y con muy poca gente. Desde ese momento ya sabía que me iba a quedar más de los 3 días que teníamos pensado. Estaba en el paraíso y quería estar lo máximo posible y eso que todavía no había visto nada.



Nos pateamos la playa de un lado a otro y nos dimos nuestro primer baño tan esperado, el agua era caldo de puchero, tan caliente que hasta resultada desagradable, algo muy raro para mí.
Aunque la playa es bonita por sus vistas también hay que decir que los resort estropean un poco el paisaje. Este día lo pasamos vagueando por la playa y disfrutando de la maravillosa puesta de sol que cada día regala esta isla.
 


 
Island hopping
El segundo día lo empezamos muy temprano ya que a las 9 de la mañana nos recogían para hacer un tour en barco de 4 horas por las islas pequeñas de Langkawi y antes queríamos desayunar. El precio del tour fue de 25 RM (unos 6€) por persona. El minibus vino puntual y nos recogió junto a otro grupo de 3 malayos que también estaban de vacaciones. Nos dejaron en un lugar de donde salían todos los barcos a hacer lo mismo. Lo nuestro era una lancha donde cabíamos 8 personas, nosotros 2, los 3 malayos y otros 3 chicos que no teníamos ni idea de dónde eran.





 El tour empezó mal, la lancha no tiraba, después de un rato el motor empezaba a pitar, yo creo que se calentaba o algo. Por el camino vimos algo curioso: una isla que tiene forma de mujer embarazada, en la siguiente foto se puede ver bien la cabeza a la izquierda, los pechos, la barriga y hasta sus pies.



Felizmente trozo a trozo llegamos a la isla Dayang Bunting donde teníamos una hora de tiempo para darnos una vuelta por el interior de la isla. Dentro hay una laguna preciosa donde nos podíamos bañar y disfrutar de sus vistas. La isla está llena de monos por todos sitios.


Después de una hora nuestro chófer nos recogió en el mismo sitio que nos dejó. Parecía que la lancha ya tiraba bien y no se paraba. Esta vez paramos cerca de otra isla donde se encuentran las famosas águilas de Langkawi y donde nuestro chófer roció comida al mar para que las águilas vinieran a comer. Había bastantes águilas sobrevolando nuestras cabezas pero solo una se lanzó a por algo de comida. Creo que ya habían comido suficiente de otros barcos, al parecer esto de "eagle feeding" no es bueno para el futuro de estas águilas ya que se dice que se están haciendo un poco dependientes de los barcos que vienen a darles de comer, perdiendo habilidades para la caza.

La tercera y última parada fue en otra isla llamada Baras Basah. Llegamos a su playa paradisiaca y nos tiramos al agua de cabeza desde la lancha. La isla es preciosa y nos podíamos quedar una hora en ella para bañarnos, dificil explicar la belleza con palabras, las fotos hablan por si solas.


A la vuelta nos llevaron con el minibús de vuelta a la playa de Cenang donde tenemos el guest house. Decir que el transporte del minibús estaba incluído en el precio. Este tour es algo que hay que hacer obligadamente si vienes a esta isla, lo disfrutamos muchísimo.
El resto del día vagueamos más por la playa de Cenang donde se está realmente bien y donde la sensación de vacaciones es total. En nuestra casita del guest house hicimos dos amigos, dos gatos pequeños que cada vez nos esperaban en la puerta para ser acariciados. Cuando salimos ya los echábamos un poco de menos.
La isla de Langkawi es mucho más que la playa de Cenang, también es mucho más que playa y es por eso que alquilamos una moto para dos días y así poder explorar a nuestro ritmo la isla por su interior y por sus demás playas que no faltan por aquí. El primer día conseguimos una moto por 18 RM = 4,5€, el truco del precio era que solo se alquilaban a este precio para las dos primeras motos del día.
Mapa de Langkawi

Nosotros siempre queriendo ahorrar nos despertamos temprano y nos pusimos a desayunar al lado de la tienda de las motos y así poder controlar un poco que nosotros fuéramos quien consiguiera una de las dos primeras motos. Y así fue, cogimos la moto y nos fuimos de ruta. La moto era malilla pero decente como para dar la vuelta a la isla.
Conducir una moto en Langkawi es fácil y no hay mucho tráfico a no ser que vayas a Kuah que es la capital de la isla. El único problema que encontré fue el acostumbrarse a conducir por la izquierda; por lo demás los malayos son bastante respetuosos a la hora de conducir y no pitan apenas lo cual no te provoca mucho estrés a la hora de conducir.
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La primera parada fue el Oriental Village, nos imaginábamos que fuera un pueblo típico de la isla o algo por el estilo pero era solamente un lugar artificial todo lleno de tiendas, turístico 100% que han montado alrededor del teleférico que te lleva hasta las alturas y al puente colgante. El teleférico estaba todo lleno así que decidimos subirnos más tarde, al atardecer. 
Oriental Village
Oriental Village
Cerca de aquí están las 7 wells (Pozas) y sus cataratas a las que se llega rápido y fácil saliendo desde el Oriental Village, subimos unas escaleras interminables donde se pasa mal con el calor, menos mal que hay bancos por el camino para descansar. Arriba cuando llegamos nos metimos en las frescas aguas del río, en una de sus 7 pozas donde te puedes meter muy facilmente. Se agradece el agua fresca porque en el mar de aquí está el agua caliente. Si le echas valor, te puedes deslizar de una poza a otra aunque hay que tener bastante cuidado.
Desde la zona de las pozas se puede ir por un sendero estrecho hasta la cima de una montaña. Nosotros empezamos a subir por en medio de la jungla por un camino que estaba lleno de obstáculos, mayormente arboles caídos que tienes que saltar para seguir el camino. Cuando llevabamos unos 20 minutos andando el cielo empezó a tronar y a cubrirse así que decidimos volver por precaución, en mitad de la jungla con un tormentón como que no lo queríamos vivir...
Al bajar nos acercamos a la catarata bastante espectacular pero estaba lleno de gente bañándose, al parecer a los malayos les gusta más el agua de los ríos que estar en la playa.
Siguiendo la carretera con la moto nos encontramos con paisajes maravillosos y casi no había tráfico. Se veía algún que otro guiri con la moto y algunos locales. Después de ver alguna que otra playa se nos hizo la hora de comer pero no había absolutamente nada, ningún restaurante o puestecillo con comida. Vimos a dos locales en moto a los que preguntamos dónde podíamos comer algo. Nos explicaron el camino pero al final dijeron que les siguiéramos que nos llevaban. Nos llevaron a una zona residencial o no sé que era donde había un restaurante familiar.
Los dueños no hablaban ni una palabra de inglés, menos mal que había una pareja de jóvenes que nos hizo de intérprete. Comimos probablemente el mejor plato en lo que llevábamos en Malasia, arroz con una especie de sopa agridulce con pollo que nos costó 2€ los dos juntos. También nos dieron agua pero el agua estaba asquerosa no sé que tenía pero para mí que sabía a arroz, menos mal que era gratis, no sé como se lo pueden beber.
Vistas que vimos por el camino
Fuimos a otra catarata preciosa (Temurun waterfall) donde nos quedamos un buen rato y ya cogimos el camino de vuelta a casa, pasando por otra playa paradisiaca (Pantai Pasir Tengorak).
Temurun waterfall
Pantai (Playa) Pasir Tengorak
Decidimos ir de nuevo al teleférico para subirnos, pero cuando llegamos nos encontramos con un cartel de que el puente colgante estaba cerrado por reformas ya que se encontraba en una situación arriesgada para los visitantes. Por esa razón decidimos no subir y ahorrarnos los 30 RM que costaba ya que pensamos que no nos merecía la pena ir para unas vistas si no podíamos ir al puente colgante tan especial, fue una pena no poder verlo.
En el camino al guest house vimos también una laguna con vistas preciosas y unos campos de arroz donde hicimos algunas buenas fotos.
Al siguiente y último día en moto nos fuimos a otra parte de la isla. Este día fue más de playas. Salimos directamente al norte de la isla a la playa llamada Tanjung Rhu donde no había nadie, solo vimos a algunos extranjeros pero poco más. 
Pantai (Playa) Tanjung Rhu
Esta playa estaba algo sucia con bastante plástico que vendría del mar pero la playa era grandísima y nos fuimos andando al otro lado que estaba mejor donde de repente vino alguien a decirnos que no podíamos seguir porque esa parte de la playa era privada del resort. Se notaba porque se veía que estaba más cuidada, una pena aunque justo donde nos paró nos quedamos a bañarnos un buen rato.
La siguiente parada fue la Black Sand Beach que era simplemente una playa con arena negra que no tenía mucho más, cerca si había como un pueblecito pesquero.
 
Era pequeña y no invitaba a meternos en el agua. Salimos pronto para ir hacia otras cataratas aunque de camino nos encontramos los hot springs, un lugar con aguas termales naturales que según los carteles tienen propiedades curativas y en los que podías entrar gratis aunque con el calor que hacia no apetecía mucho meterse en agua muy caliente, metimos los pies sufriendo de calor pero pensando que nos haría bien, supongo.
Las cataratas Durian Perangin Waterfallson muy bonitas, una pena que había un grupo de chinos que la ocupaban y no pudimos disfrutarlas para nosotros solos aunque nos echamos una pequeña siesta con el sonido de las cataratas y de la naturaleza, ahí se estaba bastante fresquito.
Durian Perangin Waterfall
Por último y aprovechando los últimos momentos de la moto nos fuimos a Kuah donde hay mucho más tráfico. Preguntando varias veces llegamos al Eagle Square donde hay una estatua del águila que se ve por estas islas. La plaza es bonita y hay vistas al mar. Se puede venir facilmente en moto a visitarla, cerca también puedes encontrar centros comerciales e ir a comer en uno de sus muchos restaurantes. Por lo demás Kuah no tiene más que ver.
Eagle Square
Vistas desde el Eagle Square
Como veis, la isla no es solo ir de playa si no que te encuentras con muchas otras maravillas de la naturaleza y merece mucho la pena ir con moto para ir a tu ritmo visitando cosas.
El siguiente día teníamos que salir en ferry a las 5 de la tarde hacia George Town en un viaje que dura 3 horas. Los tickets salen bastante caros (60 RM) pero yendo por tierra en autobús y cogiendo otros dos ferries salía solo un poco más barato pero era mucho más tiempo y esfuerzo. Pensamos que lo mejor era el ferry directo aunque nos doliera en los bolsillos. Nos despedimos del daddy de Daddy's guest house quien nos ayudo en todo lo que estaba en su mano.
Daddy
En el trayecto del ferry vimos probablemente el mejor atardecer que hemos visto jamás, fue realmente precioso y fue una gran entrada en una isla a la que teníamos muchas ganas, Penang.
 
Fuente
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